Carta para todos a los que también les duele el mundo

Viernes, 15 de junio de 2018 17:12

|Raquel Origel Puertas
a ti tambien te duele el mundo



Si a ti también te asusta la indiferencia, este mensaje de Raquel Origel Puertas es para ti.



a ti tambien te duele el mundo 1



¿A TI TAMBIÉN TE DUELE EL MUNDO?


Entiende esto: es Francia, es Australia, es Tailandia, es la India, es Camboya, es China, es Irak, es Irán, es Siria, es Israel, es Siria, es Armenia, es Ucrania, es Ruanda, es Turquía, es Nigeria, es Egipto, es Alemania, es Rusia, es Yugoslavia, es Polonia, es Reino Unido, es Francia, es Italia, es España, es Guatemala, es Argentina, es Brasil, es Chile, es Venezuela, es EEUU, es México, es Baja California, es Sonora, es Chihuahua, es Coahuila, es Nuevo León, es Sinaloa, es Durango, es Tamaulipas, es Jalisco, es Michoacán, es Colima, es Veracruz, es Oaxaca, es Campeche, es la CDMX, es Chiapas, es Ciudad Juárez, es Tlatelolco, es Acteal, es Cananea, es Aguas Blancas, es San Fernando Tamaulipas, es Ayotzinapa, es Apatzingan, es Tlataya, es Guadalajara.


¿Por qué? Muy sencillo. Tan sencillo como incomprensible. Por tu género, tu origen étnico, tu discapacidad, tu orientación sexual, tu lateralidad (ser zurdo o diestro), tu embarazo, tu religión, tus creencias, tus facciones, tu profesión, por estar en un lugar en el momento incorrecto, por tus accesorios, tu nacionalidad, por ser estudiante, ser periodista, ser inmigrante, por tu color de piel, tus estudios, por ver algo que no debías ver, por ser honesto, ser leal, por no callar. Y podría seguir con la lista de estupideces que hacen que la justificación sea tan absurda.


Me duele, me duele muchísimo. No me duele Apatzingan, no me duele el Holocausto, me duele que pudiste ser tú. Lo que me duele es que tú que me lees, así como yo, no estamos a salvo. Me ofende mucho que el día de mañana alguien pueda estar en "desacuerdo" de que yo use lentes para ver, que alguien pueda pensar que mi estatura no es digna de la humanidad, me duele pensar que trabajar en lo que trabajo pudiera ser razón suficiente para matarme. Me duele mucho que algún día alguien decida por mí sólo por tener lunares en el rostro. ¡Así de absurdo y exagerado! 


Me enoja pensar que sólo porque trabajo en cierto lugar alguien pueda estallarlo o llegar a balacear; me llena de rabia saber que ser mujer (algo que tampoco decidí yo) podría privarme de mi sexualidad, de mi libertad y de mis sueños. Me hiere saber que subirme a un avión me arriesgue. ¡Me enoja que mi mamá vea las noticias y se preocupe cada vez que decido ir a conocer un nuevo lugar! Me preocupan mis amigos del norte del país, del centro y del sur. Me preocupan mis valores, mi conducta, mis creencias, mi fe. Me preocupa escribir esto. ¡Imagínate! Me preocupan mis amigos con raíces indígenas, o judíos, cristianos. Me preocupa mi familia, me preocupa algún día tener alguna discapacidad que haga que alguien sienta desprecio por mí. 


Lo que más me asusta la indiferencia de todos, las pocas ganas de comunicarnos, las pocas ganas de ser amigos, de unirnos, de hacer cosas, de mover las manos, de levantarte, de hacer, de promover los Derechos Humanos, de cuidar las palabras que dices para que el mundo te vea como un ejemplo. Me asusta mucho que en 2018 sigas diciendo "pinche puto" de forma despectiva y ofensiva, me asusta mucho que hoy alguien me pregunte si soy gay y por qué me clavo tanto en esto si no es mi lucha. Jamás pensé que pudiera dolerme el mundo, jamás pensé que las palabras y acciones de alguien que no conozco, en otro país, en otro momento histórico, en otro contexto, me hicieran sentir tanto dolor. Jamás pensé que tendría tantas ganas de hacerte entender que uno a uno es como esto va a cambiar. 


Eres parte de mi vida. Te conozca o no te conozca, te respeto, aún sin haberte visto estamos juntos en esto. Insisto, somos muchos los buenos, el problema es que no nos conocemos. ¿Pero y sin conocernos nos apoyamos y promovemos la tolerancia, el respeto a la diversidad desde ahora? Tal vez mañana podríamos prevenir que las decisiones estúpidas de alguien ignorante nos lastimen a ambos. ¡Ayúdame a que el mundo no duela!


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Escribir y leer poesía es una forma de sanar el alma. Si quieres leer poemas de amor y desamor, te invitamos a que conozcas a los autores de los poemas para los que se resisten a superar las decepciones y los poemas para los que no quieren olvidar.



Raquel Origel Puertas

Raquel Origel Puertas


Colaborador
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