Accidente quirúrgico

jueves, 30 de junio de 2016 11:00

|Pablo Romero




Madre abre las piernas. Eso, la madre
es un animal inepto que come para afuera.
Quiso parirme. Abre las piernas
desde su inconsciente sentido de la postura.
Uno quiere volver a entrar, aferrarse.
No sabías, madre, que parirme no es amarme.
Me has hecho un error brutal en la carne, en el sexo;
un partir desde tu adentro y yo lloraba sin pausa
como sabiendo el cese de la lluvia.


entonces era tarde y afuera nada
entonces era tarde y afuera la nada


Madre, fue una tragedia inmensa
darme a luz para nunca y mal


me desdoblo ante la vida y la primera luz
recrea la miseria:


el mundo está ahuecado. Madre,
el mundo está ahuecado y te pedí mil nanas
para saciar la herida de haber nacido infausto.


Hay la vida detrás del pecho
y ya irrigaba perlas y ríos por todo el cuerpo.

Caigo en otras manos.

¿Por qué la boca siempre abierta?
no, no es una boca, las bocas no lloran. decir boca es nombrar la herida,
y mamá tiene un par.


madre abre las piernas 


Del libro Los días de Babel (Stillness & Blood Press, 2015)


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La poesía corporal es la expresión que cede las palabras al cuerpo, así como estas 23 definiciones, así como el trance traumático que delinea los pliegues, el horizonte de la figura.


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La fotografía que acompaña al texto pertenece a Elena Helfecht.



REFERENCIAS:
Pablo Romero

Pablo Romero


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