beso de agua salada
exhalación de dragón
desechando almas carbonizadas,
cara de muerte en el desierto
incendio consumido
petulante aroma a cementerio.
Cadmio amargo en tus labios
y nicotina en cada atizada,
desprecio inherente a mi alma
con tu figura junto a mí
evaporando sus entrañas.
Explosión de metanol emana de tu boca
homicida de ti misma
blasfemo hedor impregnado en tu ropa,
pregunta vana en el viento.
¿Por qué estás tan enfermo?
y cómo no estarlo
si aún sigo en este lugar tan obsceno
y tú con indiferencia hostil
enciendes un cigarrillo de nuevo.
