¿Qué haremos con tanto amor cuando se muera?

Jueves, 25 de enero de 2018 12:40

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amor el animoso hermano poema jaime garcia terres



¿Qué sucede con el pasado, con los recuerdos y con los besos dados cuando el amor se acaba? La poesía del escritor, ensayista y traductor mexicano Jaime García Terrés (1924-1996) está cargada de una tristeza oculto, casi mística; el poeta sabe que la oscuridad y el amor no están tan alejados el uno del otro, y este poema lo demuestra.



amor el animoso hermano poema jaime garcia terres 1



AMOR, EL ANIMOSO HERMANO...


Amor, el animoso hermano

menor de las virtudes, al nacer ha trocado

mi corazón en una madre;

que así pasa la noche calculando

los años de sus hijos, y pregunta

si los poderes que gobiernan la vida del más tierno

son redentores o maléficos; si las estrellas que rigieron

su nacimiento auguran vida al amor, o muerte.

Ah, corazón, ¿en dónde buscas?

¿Son aquéllos los hados que presiden tus días?

Saben bien que hay un rostro, en cada una

de cuyas mágicas miradas la belleza

abre las páginas del Libro del Destino

que la fortuna del amor inscriben.


              Ah, corazón, ella y sus ojos

te enseñaran mayor astrología.

Encima del dictado de las horas natales,

sobre los signos y las conjunciones,

en la misericordia de sus ojos está ya señalado

si el pobre amor aguarda vida o muerte.

Si esos agudos rayos, revistiendo

mortales filos, del amor urgiesen la partida

(aun cuando los cielos acordaren

entronizar un sino diferente;

aun cuando los astros más propicios, en cruce

con la más generosa de las constelaciones,

hubiesen bendecido el natalicio,

y rogado a la tierra solidaria

que alfombrase la ruta del nacido,

de cuantos bienes confortaren esta sangre joven),

al más leve desdén de la belleza,

el amor hallará definitivamente muerte.

Pero si en ella prevalecen los influjos piadosos,

y dora del amor humilde la esperanza:

(aunque desfavorables ennegrezcan

las miradas celestes, la cuna del amor;

pese a que todos los diamantes

en la corona del soberbio Júpiter

determinen agobios a su frente )

podían los ojos de ella rescatarlo;

sonríe la belleza y el amor sobrevive.

Ay, si el amor perdura, ¿dónde, si en ella no,

si no en sus ojos, sus oídos, en su pecho, si no

en el aliento suyo esconderé al amor de la temible muerte?

Pues en la vida que le dieren otros sitios,

perecerá el amor con estar vivo.

O si el amor perece, ¿dónde, si en ella no,

sino en sus ojos, sus oídos, en su pecho, sino

en el aliento suyo, dispondré los funerales?

En tumba semejante recluido

el amor vivirá, con estar muerto.


**


La poesía mexicana de mediados del siglo XX marcó un antes y un después no sólo en el género, sino en toda la literatura nacional. Rodolfo Usigli y sus poemas de la muerte y Rosario Castellanos con su valiente poesía del amor son grandes figuras entre los escritores mexicanos.



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