Carta al amor de mi vida: lo que olvidé decirte

Carta al amor de mi vida: lo que olvidé decirte

Por: Lucia Alulema -



Si alguna vez has experimentado una decepción amorosa, te identificarás con el siguiente texto:



Hace exactamente 10 días que esto terminó y debo admitir que no ha sido fácil superar este dolor, pero lo he hecho y sigo luchando contra los deseos incontrolables de escribirte y decirte todo lo que no te dije en su momento. Al despedirme y convencerme de que esto había llegado a su fin, todo se estrelló en mi cuerpo de la forma más violenta y cruel.

Me aseguré de que supieras que te odio, que me dolió la infidelidad, que me dolió que ni siquiera creyeras que estaba mal lo que hiciste y, a pesar del dolor que me causaste, lo único que salió de tu boca fue: "yo tengo mi novia, déjame en paz". ¿Tienes tu novia? Yo soy tu esposa. Cómo pudiste hablar sin siquiera pensar que cada palabra cercenó mi corazón.

Así que me aseguré de que estuvieras al tanto de todo el daño que causaste, del odio que provocaste, del asco que me daba imaginarte junto a esa mujer mientras me llamabas, me jurabas amor y me pedías paciencia porque pronto volverías.


mujeres infelices tristeza

Olvidé decirte que a pesar de todo, estaba dispuesta a perdonarte, que no he dejado de pedirle a Dios que te guarde, que no he dejado de soñarte, que no he dejado de recordar cada momento, cada beso, cada caricia, tus manías que me enloquecían y, al mismo tiempo, me enamoraban.

Se me olvidó decirte que si vuelves, la puerta está abierta, que cuando te canses de fingir ser alguien que no eres, puedes volver a mí.

Se me olvidó decirte que a diario lamentaba el haberte dejado solo en un país extraño, en bandeja de plata y con la puerta abierta a que te alejaras de mí, a que me abandonaras y olvidaras las promesas, los sueños, los planes y las metas que nos habíamos trazado juntos.

Se me olvidó también decirte que cada día recuerdo tus besos, tus caricias, la noche en que nos conocimos; también olvidé decirte que te extraño más y cada segundo que pasa mi amor sigue intacto, a pesar de las cicatrices.


cuentos de tristeza

Se me olvidó también preguntarte si acaso esa mujer sabe de tus gustos musicales, o si le gustan las películas de Adam Sandler o Jennifer Aniston, como a ti y a mí. ¿Acaso sabe de tu gusto por las series infantiles que sólo a ti y a mí nos gustan? ¿Sabe ella que te gusta tener agua a tu alcance en la madrugada? ¿Sabe de tu extraña forma de organizar tu ropa? No creo que ni siquiera sepa cuál es tu color favorito o que cumplimos años el mismo mes. ¿Sabe por qué ambos tenemos la misma cicatriz en la pantorrilla derecha?

¿Acaso te ha visto ser tú mismo? Ser desorganizado, decir bromas estúpidas, citar frases de series y esperar a que ella las complete. Honestamente, no sé cuánto tiempo más soportarás fingir ser alguien que no eres, y tratar de encajar en un lugar al que no perteneces.

Se me olvidó decirte que cuando te canses de fingir y extrañes ser tú, estaré esperándote a que vuelvas, que no habrá rencores, que no habrán reproches, que no habrá necesidad de que pretendas ser algo que no eres. Se me olvidó decirte que mi corazón ya no está conmigo y que espero que, por lo menos, lo cuides bien.


tristeza



**


Cuando nos enamoramos y nos entregamos por completo, esperamos que el otro no nos lastime, y si esto pasa, deseamos borrar todo recuerdo de él, como si fuera fácil decir "Vine a que me devuelvas los esos besos que con tanta pasión y sinceridad puse sobre tu boca".





Referencias: