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LETRAS

Mi corazón es una ola que destruye y arrastra todo a su paso

Por: Quique Mutante28 de septiembre de 2017

El miedo y la incertidumbre son de todos los humanos, la conquista de esos temores es sólo de los valientes. En el siguiente cuento de Enrique Sánchez, el protagonista aprenderá que sólo ante el fracaso podemos enfrentar nuestros más grandes temores.

CATARSIS MARINA

El origen de esta historia empieza con un final que sucede en la víspera del día de los muertos. Premonitorio, ¿cierto? Solo en el departamento, no vaticinaba nada bueno. Todo el día había notado un ambiente enrarecido, charlas extrañas, monosílabos, cafés efímeros. “Todo está en tu puta cabeza” se dijo, y como muchas otras veces empleó su estrategia de evasión. Empezó a pensar en la noche de Halloween, en su local favorito, con la cara pintada de zombie, rock and roll, tragos y locura colectiva. La fiesta prometía.

“Ring, ring…”. Un eco se extendió por todo el habitáculo.

—Mierda, la extensión del jefe.

Una voz sórdida lo invocaba al despacho más lúgubre de las instalaciones.

 

¡ZAS! Un hachazo en forma de carta cercenó de cuajo todos los años de vida laboral en su empresa, esa misma a la que se había dedicado en cuerpo y alma, a la que había regalado horas, minutos, segundos de su puta existencia, y en la que había planificado jubilarse después de varios ascensos y merecidos golpecitos en la espalda. En lugar de eso, lo estaba esperando el mismísimo diablo para darle más que una medalla, toda una puñalada certera y un disparo a quemarropa a todos sus sueños. Tanto sacrificio y horas sin dormir para ahora ver arder el guión de su vida por culpa de la decisión ajena de un villano que ni siquiera formaba parte de la organización.

 

“¡HIJO DE PUTA!”, gritó para adentro después de aguantar de manera estoica la noticia. Lo exclamó luego golpeando el volante con todas sus fuerzas camino a casa, con la frustración, el dolor y los sentimientos más atroces como compañeros de viaje. Un bucle de desesperación y ansiedad se apoderó de su debilidad emocional, lo hundió en la negatividad más absoluta. Intentó dormir, necesitaba tranquilizarse para asimilar su nueva situación. Pero el corazón se le salía por la boca. Se veía encerrado en su búnker de los horrores para afrontar un invierno sabático. No paraba de andar por su piso sin rumbo, sin saber dónde meterse ni qué hacer, sólo pensamientos difusos que no le conducían a nada constructivo. La luna se asomó por su ventana, lo distrajo por un momento y paralizó su horror.

 

—¡Maldita sea! Creo que me he dejado el móvil en la oficina. ¡Lo que me faltaba! Tener que volver.

 

Empezó a buscar desesperado entre sus cosas y finalmente bajó al parking para efectuar el último registro. Allí estaba, en el asiento del copiloto. Fruto de los nervios, no se había percatado de que se le había caído de la chaqueta. Revisó sus mensajes y vio que en su grupo de amigos “losvers” ya se estaba moviendo y concretando la quedada para esa noche.

 

—¡Joder, joder! No estoy para hostias, no estoy de humor para salir como si no hubiera pasado nada.

 

No sabía qué hacer, estaba muy molesto con lo ocurrido y le jodía mucho que el azar y una decisión unilateral boicotearan de esa manera una de las noches más locas del año. Empezó a reflexionar y llegó a la conclusión de que sólo tenía miedo a la incertidumbre, y que la vida son éxitos y fracasos, que así es el camino. Este mensaje fue fruto también de todas las lecturas que estaba haciendo, pues por sí solo a veces le costaba encontrar una explicación lógica a las cosas. “¡Nueva oportunidad!, ¡GAME OVER!, ¡INSERT COIN!, empecemos una nueva partida”, se dijo.

 

Y con el objetivo de ahogar su rabia, salió, bailó y bebió como si no hubiera un mañana. Se fue a la cama con el sol y se sintió afortunado de vivir al lado del mar, su musa. El perfume a salitre, las algas, las medusas, las sirenas y unos tentáculos que lo acercaban a una tabla de surf lo sumergieron en un sueño profundo que pondría fin a su pesadilla.

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Si quieres leer más sobre la vida y los miedos que la inundan, te invitamos a leer estos 5 cuentos para reflexionar sobre el amor, la vida y la muerte. Además, aquí puedes leer algunos cuentos breves de amor que te abrazarán el alma.


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