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Claridad Política Semanal: El pasamontañas

Letras Claridad Política Semanal: El pasamontañas

Claridad Política Semanal

Vol. 1/13

El pasamontañas
 

-¿Entonces la guerrilla es legal en México?-  me preguntó un estudiante francés que por un programa de intercambio académico tuve la oportunidad de recibir en mi casa en el año 2002. El cuestionamiento surgió porque cuando caminábamos por las calles del centro de Coyoacán, vio varios puestos donde vendían camisetas y “boteaban” a favor del EZLN. –En Francia jamás se vería algo así, no se podría comprar algo de un grupo que estuviera en contra del Gobierno de una manera así… tan sencilla.- Unos minutos después compró la icónica camiseta negra en la que sólo se distinguía, levemente, el pasamontañas y los famosos ojazos del Subcomandante Marcos. Salió encantado. Todas las expectativas que tenía de la mística y folclórica tierra que era México se estaban cumpliendo. Para mí fue otra cosa, todavía no la entiendo bien. Me causó conflicto… conflicto interno. La relación entre el Estado y un movimiento como el zapatista, con tintes en los que a veces se negocia mucho, se permiten cosas: vender camisetas, páginas de Internet, conformación de grupos terciarios donde se apoyan abiertamente acciones más radicales y una que otra estación de radio clandestina, y en otros tantos la denuncia de desapariciones y muertes, incluso de masacres. Delgadas líneas, con frecuencia saltadas, entre la mentira y la verdad.



El presente escrito no tiene la intención de hacer un breviario de la historia del Ejercito Zapatista de Liberación Nacional (EZLN). El recuento de las primeras balas disparadas, abierta y mediáticamente, el 1 de enero de 1994, pasando por todas las mesas de negociación y los acuerdos de San Andrés, la caravana que culminó en el Zócalo de la Ciudad de México, los discursos pronunciados en el Pleno de la Cámara de Diputados, nos llevan al mismo punto: la reaparición a las 11:11 de la mañana del 21 de diciembre de 2012, hasta con ese romanticismo profético que tanto nos gusta leer en las notas, de miles de pasamontañas, todos integrando una marcha silenciosa.
 

“¿Lo escuchan? Es el sonido de su mundo acabando y el de nosotros resurgiendo”.


* Comunicado del 21 de diciembre del 2012, Subcomandante Marcos.
 

Los Zapatistas vuelven a la cargada junto con el nuevo ascenso del PRI a la presidencia. Justo en esta parte aparece mi primera pregunta: ¿Dónde estuvo toda esa lucha tan activa y notable todos estos años? Si bien se integraron acciones como “la otra campaña”, la situación de los indígenas en México no tuvo una tremenda mejora o siquiera un incremento de bienestar durante los 12 años de gobierno panista (después de la última publicación de Claridad Política tengo claro la gran cantidad de lectores que hay afines a las acciones y políticas del PAN, por lo que aclaro que no es personal, es sólo una opinión). Parece más bien una confrontación de viejos conocidos, debate inconcluso o pelea que tuvo que ser puesta en pausa. Representantes y símbolos de épocas y modos de trabajar en México, que a 12 años deberán encontrar cómo adaptar su confrontación y negociaciones, pues el mundo y México ya no son los mismos; lo escribo sin el toque romántico, simplemente hay que voltear a ver el tremendo papel que las redes sociales tienen en la actualidad. Por parte del PRI está el discurso insistente: tienen toda la experiencia, pero son nuevos, por más confuso que sea este concepto. La operación que se requirió para poder regresar a la presidencia: tuvieron que ser removidos, algunos de sus órganos, ninguno vital, pero el cerebro y corazón son los mismos. Al EZLN no le alcanzó para la operación estética, o no quiso hacerla: se han cambiado los integrantes y representantes que empezaron la lucha, pero la misma cabeza está ahí, la relación epistolar con diversas personalidades es llevada por el Subcomandante Marcos, quien se muestra como una persona leída y al pie de lucha, pero pareciera más llevada por sus vendettas personales dictadas por su ego, que buscando propiciar mejoras para las comunidades indígenas.
 

El EZLN ha puesto bajo su control comunidades con la figura de gobiernos autónomos, ha construido sus propias escuelas y, también se dice, han buscado una mayor participación de la mujer y sus derechos. Desgraciadamente no hay un indicador fidedigno que nos señale si existe una mejora con estas medidas. Esto, también, puede contestar mi pregunta de dónde estuvieron durante los años de Gobierno panista: quizás la lucha se trasladó.
 

Claridad
 

Vivimos en una época en la que la resistencia civil es global, en la que los movimientos se hermanan a través de la redes sociales donde se replican y comparten, donde un suizo con el suficiente interés puede saber, casi de primera mano, las causas del descontento de un joven egipcio.  Será importante ver si el EZLN tiene una mayor interacción con movimientos como Anonymous o Los Indignados, después de todo, también los pasamontañas son símbolos a nivel mundial de resistencia, sino es que precursores de la resistencia moderna. Hoy, más que nunca, se necesitan equilibrios. También debemos pensar en no luchas armadas, ha habido suficiente derramamiento de sangre ya en este país entre conacionales, de ahí la importancia de exigir y resistir con las herramientas que hoy se disponen. El que el Gobierno y el EZLN hagan buen uso de redes sociales, ayudará a que podamos hacer una sola versión de las cosas, tengamos información oportuna y también ganas de participar.
 

Los indígenas no sólo están en Chiapas; por mencionar algunos: tarahumaras, huicholes y yaquis en el otro extremo del país también presentan abandono. Quizá la palabra necesaria en México ya no sea la de lucha, deberíamos trasladar hacia coadyuvar, porque eso quiere decir que nos interesamos y participamos para poder presionar y exigir a los gobernantes trabajos claros y que resuelvan.
 

Al Gobierno no le queda permitir, para no mostrarse como un ente represor, la venta de camisetas y parafernalia relacionada a grupos contrarios a él; le queda responder de manera adecuada con programas sociales, acuerdos, comunicación y trabajo de fondo. Le toca, pues, trabajar para que no haya condiciones que permitan tanto descontento por el abandono y la falta de oportunidades que lleven a una persona a tomar las armas. Ojalá que se sigan vendiendo camisetas como símbolo de lucha y apertura, pero también como recuerdo de lo que alguna vez fue y que, afortunadamente, fue tratado con seguridad, educación y bienestar social.


Claridad BIS
 

La política, el estado económico-social y el estado de ánimo de la gente tienen, invariablemente, que ver con parte de la realidad que retrata el arte. Por eso una columna de análisis político en esta página.




Referencias: