Ojalá que en este momento no me extrañes tanto como yo

Lunes, 29 de octubre de 2018 12:05

|Laura Ontiveros Plaza
como aceptar que una relacion nunca va a ser

Y preguntas una y otra vez en tu cabeza ¿cómo aceptar que una relación nunca va a ser? Te niegas a ceder, entonces pasan los años y entiendes que nunca fue culpa de nadie, fue la tremenda brecha de la incompatibilidad lo que mandó todo al carajo.

Las señales siempre estuvieron ahí, pero tenías tanto miedo de que esa persona "perfecta" no funcionara para ti, que decidiste dejar pasar muchas cosas. Lo admirabas tanto. Cada palabra que pronunciaba su voz era una nueva experiencia, como un destino desconocido dentro de su cabeza que él te permitía explorar; su forma pausada de hablar, su sonrisa que hacía estallar miles de burbujas en tu estómago, su pelo alborotado y oscuro te hicieron adorarlo en ese mismo instante la noche que lo conociste, entre tacos y agua de horchata.


como aceptar que una relacion nunca va a ser 1

 

Nunca fue culpa de nadie, fue la tremenda brecha de la incompatibilidad que aparecía una y otra vez. Aunque te esforzaras por encajar en sus gustos, en su horario, con sus amigos, la verdad es que no eran el uno para el otro. A ti te gusta lo cursi y él es como un témpano de hielo, aunque te demostró una y otra vez que le importabas y que se preocupaba por estar contigo, al final nada fue suficiente. Juntos eran como dos frascos de agua con diferente capacidad: él nunca te va a llenar y tu nada más lo vas a desbordar.

 

Pasaron tres años de incansables intentos, dolorosas peleas, mensajes determinantes y reconciliaciones obligadas, porque quisieran o no, el amor era evidente entre ustedes pero es que a veces, eso no es suficiente si no lo sabes controlar.


como aceptar que una relacion nunca va a ser 2

 

Te guardabas todo, tenías miedo a perderlo, ya se conocían y te gustaba tanto que no podías hacerte a un lado; estabas decidida a intentarlo hasta el último respiro con tal de que algún día por fin surgiera esa conciliación. No lo querías cambiar, lo amabas tal cual era pero hubiera sido mejor, amarlo de lejos que tenerlo cerca y que doliera tanto.

 

Las señales siempre estuvieron ahí, mi amor. Y ahora piensas: ojalá hubiéramos sido más valientes para despedirnos ese jueves en aquel café de Coyoacán, ojalá no nos hubiéramos querido tanto para terminar lastimándonos de esta manera, ojalá que en este momento no me extrañes como yo.


***

Te puede interesar:

Los 8 lugares que debes evitar después de una ruptura para no sufrir más

Aquella vez que terminamos sí fue el fin del mundo


REFERENCIAS:
Laura Ontiveros Plaza

Laura Ontiveros Plaza


  COMENTARIOS