Consejos de Charles Dickens para ser una mejor persona
Letras

Consejos de Charles Dickens para ser una mejor persona

Avatar of @MarianaTiquet

Por: @MarianaTiquet

15 de octubre, 2015

Letras Consejos de Charles Dickens para ser una mejor persona
Avatar of @MarianaTiquet

Por: @MarianaTiquet

15 de octubre, 2015


Ebenezer Scrooge, Oliver Twist, David Copperfield, Charles Darnay... Personajes imborrables que marcaron a más de una generación y que gracias al ingenio de su creador quedaron inmortalizados a través del papel y la tinta. Charles Dickens (1812) fue un gran escritor, autor de obras que tienen como protagonistas los nombres de los personajes mencionados. Fue un hombre que tuvo la fortuna de ser reconocido en vida por su labor como escritor y que se caracterizó por escribir con un toque de ironía. En sus libros criticó la pobreza y la sociedad victoriana que le tocó vivir. Considerado el gran novelista de lo social, Dickens fue también conocido por su profunda convicción cristiana. "Ese gran escritor cristiano", así lo llamaron Fiodor Dostoievski y Leon Tolstói. Incluso escribió La vida de nuestro Señor, un libro de la vida de Jesucristo para inculcar la religión cristiana en sus hijos. 

Debido a la importancia que tuvo el cristianismo en su vida, Dickens fue un hombre que se preocupó por dejarles una buena enseñanza a sus hijos; por asegurarse que hicieran el bien y siguieran un buen camino.


Casado con Catherine Thompson Hogarth, la pareja tuvo diez hijos: Charles Culliford Boz Dickens (1837-1896), Mary Dickens (1838-1896), Kate Macready Dickens (1839-1929), Walter Landor Dickens (1841-1863), Francis Jeffrey Dickens (1844-1886), Alfred D'Orsay Tennyson Dickens (1845-1912), Sydney Smith Haldimand Dickens (1847-1872), Henry Fielding Dickens (1849-1933), Dora Annie Dickens (1850-1851) y Edward Bulwer Lytton Dickens (1852-1902).

Fue el más pequeño el más apegado a él, a quien su padre llamó Plorn. 
En el libro The Letters of Charles Dickens el lector puede ser testigo del amor que tenía hacia su hijo más pequeño. 

familia charles dickens
Familia y amigos de Charles Dickens


Cuando Edward partió a Australia, Charles Dickens experimentó lo que todo padre debe enfrentarse en la vida: aprender a desapegarse y decir, aunque sea por un tiempo, adiós. Las líneas de la pluma que escribió Oliver Twist, Cuento de NavidadNicholas Nickleby, David Copperfield, entre otros, llevó al papel unas palabras que reflejan una despedida que marcó al escritor. Las líneas son sinceras, honestas y directas. Son palabras emocionales que comenzaron a ser enviadas durante el verano y que continuaron hasta Navidad.

En estas líneas podemos darnos cuenta del hombre que fue y que quiso ser. Es verdad que fue un escritor y que todos lo recordamos por ser el autor del hombre más avaro, pero un joven solitario en Australia lo recordó simplemente como el hombre que era su padre. Un hombre que cuidó de él a la distancia y que lo aconsejó a través de lo que sabía hacer mejor: la tinta y papel.

La siguiente carta es la que Charles Dickens le envió a su hijo cuando éste estudiaba en Australia. Son palabras de una pluma que escribió con tinta cargada de crítica social pero que también trazó letras con amor. Letras que sirvieron de guía y que todos podríamos retomar. Palabras directas del corazón para formar hijos ejemplares. 

dickens

"Mi más querido Plorn,

Escribo esta carta hoy porque tu partida está en mi mente y porque quiero que tengas algunas palabras mías en las qué pensar de vez en cuando en momentos silenciosos. No tengo que decirte que te quiero mucho y siento mucho, mucho en el corazón separarme de ti. Pero esta vida está hecha de despedidas y estos dolores tienen que soportarse. Me reconforta y es mi sincera convicción que intentarás llevar la vida para la que mejor estás hecho. Creo que la libertad y el desenfreno son más adecuados para ti que cualquier experimento en un estudio u oficina podrían ser jamás; y sin entrenamiento, no podrías haber seguido mejor ocupación.

Lo que has querido hasta ahora ha sido un propósito fijo y estable. Por ende te exhorto a perseverar con determinación a hacer lo que tengas que hacer tan bien como puedas hacerlo. No era tan grande como eres ahora cuando tuve que ganarme la comida por primera vez y hacerlo con una determinación que no ha disminuido desde entonces.

Nunca tomes ventaja mal intencionada sobre nadie en ninguna transacción y nunca seas demasiado duro con las personas que estén bajo tu mando. Trata a los otros como te gustaría que te trataran a ti y no te desanimes si a veces te fallan. Es mucho mejor para ti que fallen al obedecer la mayor regla impuesta por nuestro Salvador, que la tuya.

Pongo un Nuevo Testamento entre tus libros por la misma razón y con la misma esperanza que me hizo escribir una sencilla cuenta de ella cuando eras un niño; porque es el mejor libro que jamás fue y será conocido en el mundo, y porque te enseña las mejores lecciones bajo las cuales cualquier criatura humana que intenta ser honesta y leal a su deber necesita como guía. A medida que tus hermanos se han ido, uno por uno les he escrito estas palabras que ahora te escribo a ti y les he suplicado a todos guiarse con este libro, dejando a un lado las interpretaciones e invenciones de los hombres.

Recordarás que en casa nunca se te ha cansado con observaciones religiosas o meras formalidades. Siempre me ha preocupado no molestar a mis hijos con esas cosas antes de que sean los suficientemente mayores para formarse sus propias opiniones, mismas que respeto. Entonces entenderás mejor que ahora imprima solemnemente en ti la verdad y belleza de la religión cristiana, como vino de Cristo mismo y la imposibilidad de que te equivoque si la respetas humildemente y con el corazón.

Sólo una cosa más en esta cabeza. Mientras más honestamente lo sintamos, menos estaremos dispuestos a disertar sobre el tema. Nunca abandones la saludable práctica de decir tus propias plegarias privadas, noche y día. Nunca las he abandonado y conozco el consuelo de hacerlo.

Espero que siempre puedas decir después de la vida que tuviste un padre bueno. No podrás demostrarle tu afecto tan bien o hacerlo tan feliz, como lo harás al cumplir con tu deber.

Tu afectuoso padre".



***

Te puede interesar:  82 consejos de un filósofo a su hija


Referencias: