Cuento sobre la noche en que nos volvimos a encontrar

Jueves, 20 de septiembre de 2018 12:55

|Dany Meza
cuento de amor para volver a intentar

Descubre en este cuento de amor para volver a intentar por qué los reencuentros a veces son lo mejor que podría pasarte.

Anna y Rodrigo, se volvieron a ver, después de unas cuantas vueltas al sol.


Rodrigo, con su tono de piel perfectamente blanco y radiante, con una camisa oscura perfectamente alineada, ceñida a sus brazos y a su robusta espalda; Anna apenas había aumentado un par de kilos desde de la última vez que lo vio y en un par de horas comenzaría a ser testigo del paso del tiempo entre ellos, de los días de experiencia y de múltiples enseñanzas. 


cuento de amor para volver a intentar 1


El reencuentro tenía que agradecérselo al crecimiento profesional de Rodrigo y su insistencia de no tomar un viaje en carretera de casi diez horas de regreso a su actual lugar de residencia y trabajo. Las 10:00 pm había sido la hora pactada para encontrarse, después de ultimar detalles de trabajo y actividades personales, habían acordado cenar y dejar abierta la posibilidad de ir a bailar o caminar rumbo a un bar; todo hasta no muy tarde, considerando que Rodrigo tenía que viajar a la mañana siguiente y Anna tenía que seguir con su vida normal. A las 9:45 pm, un súbito mensaje puso a correr a Anna, que no había terminado de arreglar su cabello.


-¿Ya vienes? -preguntó Rodrigo.


-Estoy en camino -respondió Anna y salió corriendo de su departamento, tomó las llaves del auto y entre la espera en cada semáforo, decidió poner un poco de maquillaje en sus mejillas y pintar sus labios de rosa, el color preferido de Rodrigo; de camino se percató que sin querer iba vestida de negro, justo como la primera vez que se vieron.


Finalmente, llegó al hotel donde Rodrigo estaba instalado; le envió un mensaje, avisándole que estaba afuera esperándole. No habían pasado ni dos minutos y él estaba ahí, parado al lado del auto, pulcramente vestido del mismo color que ella. 


Anna no pudo evitar ponerse roja al mirarle, quitó el seguro de la puerta y cuando él se subió al auto se miraron y en un mismo tono, suspiraron; se abrazaron como pudieron y como el momento se los había permitido, se transportaron por un segundo al pasado que para Anna había sido tan doloroso. Al momento de soltarse hicieron la pregunta obligada, "¿Cómo estás?" y la manera en que sus voces se empalmaron los hizo sonreír. 



cuento de amor para volver a intentar 2


Anna le tocó la mejilla y Rodrigo no pudo evitar corresponder acariciando su cabello, que siempre fue una perdición para él, y decirle que se veía tan bien como recordaba, que incluso parecía que el tiempo no había pasado desde cuando jugaban a correr en la playa, aquellos sábados de antaño.


Unos minutos después estaban estacionando el auto afuera del restaurante elegido, Rodrigo automáticamente comenzó a recordarle a Anna sus consejos para estacionarse en lugares estrechos; al bajar no dudaron en encontrarse y finalmente Rodrigo le pidió el abrazo prolongado que no pudieron darse en el auto. Anna se dejó llevar y se entregó sin contemplación alguna a sus brazos; el gesto se extendió por segundos, que hicieron a Anna darse cuenta que todo aquello que había sentido por Rodrigo se había convertido en calma y en afecto puro. 


Al soltarse, ambos se miraron sin decirse nada, se tomaron de la mano y cruzaron la calle. Para Anna, encontrarse con Rodrigo representaba poder mirar a la cara al dueño de sus más grandes tormentos de amor y desamor, el hombre que le mostró que la vida está llena de música, de encanto y de luz, pero que también en un instante ese mismo hombre puede destruir el amor que parecía tan real; para él, la vida apenas comenzaba en aquella época, su crecimiento profesional era lo más importante en su mente.



cuento de amor para volver a intentar 3



Rodrigo había regresado a la vida de Anna sin anunciarse, sin percatarse siquiera de que su auténtica belleza y sencillez eran exactamente lo que Anna admiraba en él y que siempre recordaría al pasar de los años.


Anna, después de la cena y los tragos pasó una semana difícil en la espera, pero cuando llegó el primer mensaje inesperado de Rodrigo, se percató con una chispa de adrenalina y un vuelco en el corazón que sólo aquellas cosas que de verdad marcan el alma pueden volver a sentirse con la misma intensidad y que perdonar el pasado siempre será una oportunidad de amor para el presente que la vida nos regala.



Atrévete a amar incluso durante el fin del mundo y a explorar esas relaciones que nunca pensaste que eran posibles.

REFERENCIAS:
Dany Meza

Dany Meza


Colaboradora
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