Un cuento para aprender a aceptar cuando el amor se acabó

Un cuento para aprender a aceptar cuando el amor se acabó



Tal vez un cuento de desamor, ruptura y desengaño no sea suficiente para que olvides a tu ex, pero todos pasamos por eso y compartir el dolor también nos ayuda a superar el pasado.





IT'S OVER

¿Cómo un soltero inicia su vida de nuevo? ¿Cómo puede volver a enamorarse y, aún más, volver a amar? ¿Por qué seguir intentándolo cuando ya ha pasado una serie de decepciones, monotonía, desencanto? ¿Por qué la necesidad de intentarlo una y otra vez sin importar cuántas veces más se sufra por “amor”?

 

Pensaba que amar era difícil, que tenía que lidiar con mi “hombre imperfecto”, que ni modo, ese era el castigo que tenía que pagar. Aceptarlo tal y como era, a costa de mí, a costa de mi amor propio.

 

Pero no, amar no tiene por qué ser difícil, ¿cierto? Amar no debería implicar esfuerzos extraordinarios que me hagan creer que amar a alguien es un sacrificio, una odisea.

 

Ha pasado casi un mes y no sé cómo pero sigo lográndolo. Al principio me sentí tan liberada, tan feliz de poder hacer lo que quería, tan empoderada y exitosa. Al pasar los días (aún siento esa sensación) me da por odiarlo, por odiarlo mucho.

 

Pero conforme pasa el tiempo también he comenzado a sentirme triste, a añorar lo que ya no fue y lo que no será. No sé si era la costumbre, no sé si era la comodidad de verte en casa, de dormir abrazados, de compartir momentos y pláticas.

 

Conforme los días pasan también comienzo a perdonarte, a perdonarme. Sé que no todo fue malo. Sé que no todo fue un infierno y que tuvimos nuestros buenos momentos, pero sé que, después de ponerlo todo sobre una balanza, tristemente son más las malas experiencias que las buenas.

 

Sí, te extraño. Sí, sé que duele saber y entender que nuestra relación terminó, que tú ya estás como muerto, que nunca más volveré a escuchar tu voz, ni a darte un beso de los buenos días, ni sentir tu cuerpo sobre el mío, ni decirte que te amo y eres lo más importante para mí. Todo acabó.

 

Después de casi tres años de recorrer el mismo camino (o quizá tontamente creí eso), nuestras vidas tomaron rumbos distintos. Yo aprendí a amar, aprendí a entregarme y a cuidar de alguien más.

 

No todo fue malo, pero sé que por más que duela hoy, separarnos definitivamente fue lo mejor para ambos.

 

Le pido a la vida y al Universo que me ayude a eliminar todos los rencores, malos sentimientos y momentos, pero también le pido que me permita recordarte con amor, con respeto, con una sonrisa, como al hombre que un día amé más que a mí misma.

 

Siempre te voy a amar, y aunque quisiera que no me pesara, ruego que no me odies, y que si lo haces, un día podamos estar en paz.

 

Que la vida te trate y te dé lo que mereces.

 

**


El texto anterior fue escrito por Daniela Reyes.


**


Si quieres leer algunos poemas de amor y desamor, te invitamos a que conozcas a los autores de los poemas para los que se resisten a superar las decepciones y los poemas para los que no quieren olvidar.




Referencias: