Cuento de terror para recordar que nunca estás solo
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Cuento de terror para recordar que nunca estás solo

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Por: Cultura Colectiva

22 de noviembre, 2018

Letras Cuento de terror para recordar que nunca estás solo
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Por: Cultura Colectiva

22 de noviembre, 2018

Los relatos sobre la paranoia y terror suelen ir de la mano, pues una cosa lleva a la otra, logrando que una persona dude de la realidad.

Texto por Ana Gabriela Flores Núñez


Todos hemos sentido miedo en las noches. Nos hemos sentido observados y hasta acompañados a pesar de estar solos. Te presentamos este cuento que confunde paranoia con terror, que nos hace dudar de lo qué es real. 


Sucedió hace mucho. Al igual que otras noches, escuché a un bebé más de otros tantos llorando. Es normal para mí ya que en frente de mi casa hay una clínica que abre las 24 horas del día. Atienden a todo tipo de enfermos y además tiene la particular característica de recibir a mujeres embarazadas y bebés recién nacidos. Frecuentemente acuden padres con sus bebes enfermos cargados en brazos, ya sea de día o de noche, porque no hay muchas clínicas alrededor de la zona.


Esa noche fue diferente. Esta vez el llanto me estremece, me hiela la sangre y provoca que un escalofrío recorra desde mis pantorrillas hasta mi nuca. Esa noche el llanto paraliza. Sentía como si aquella criatura estuviera cercana a mí y con su llanto desgarrara mi espalda.

Desperté de golpe, sudaba frío y apenas respiraba. “Sólo fue una pesadilla”, pensé para mí misma. Uno con el tiempo se acostumbra a los malos sueños, supuse que había sido provocada por sugestión debido a que antes de dormir miré una película de terror.



Retomé la respiración y después de un rato intenté dormir nuevamente, convenciéndome que solamente era un sueño. Cuando estaba a punto de quedarme otra vez dormida, volví a escuchar ese inquietante sonido. Recordé que a veces los gatos se pelean y hacen muchos quejidos raros, como si los estuvieran matando pero no, “los gatos no chillan así”, me dije. Miré alrededor de mi habitación, salí al pasillo y encendí la luz, bajé las escaleras. Estaba desquiciada buscando, no sabía qué era pero debía encontrar algo


“Debe ser una estúpida broma de mis papás o hermano”, eso me calmó un poco. Miré en la cocina, el baño y todas las habitaciones, caí en cuenta que estaba sola. Me reí de misma porque a veces tiendo a ser muy paranoica y más después de mirar una película de miedo.

Volví resignada a mi habitación, apagué la luz, me arropé en la cama y justo cuando me quedaba dormida por tercera vez en esa noche, entrecerraba los ojos y…


Cuento de terror para recordar que nunca estás solo 1


¿Alguna vez te has sentido observado? ¿Que los ojos de una persona o un animal recorren tu cuerpo? ¿Que te sientes tan vulnerable? De golpe me levanté de la cama, caminé rápido hacia el apagador y giré hacia la ventana. Ahí estaban unos ojos, mirándome fijamente y su sombra dominaba la pared de enfrente. Prendí la luz y lo vi, sólo era mi gato. Cerré los ojos, respiré hondo y puse mi mano en mi pecho en señal de alivio. Le abrí la ventana y entró de un salto, le di comida y agua. Apagué la luz, volví a recostarme, el gato se puso a mis pies, acaricié su suave cabeza e intenté dormir por enésima vez. Estaba agotada.


Ha pasado el tiempo y jamás volví a escuchar ese llanto tenebroso, pero sigo preguntándome por qué mi gato. Luego de esa noche, ya no toca mi ventana y prefiere llamar a la ventana de mi hermano que duerme a un lado de mi habitación y sobre todo me pregunto: ¿Qué era eso que miraba hipnotizado en la esquina superior de mi cuarto? Tal vez nunca lo sepa, tal vez solamente fue mi imaginación


Cuento de terror para recordar que nunca estás solo 2


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