sin-rumbo


Voy, escribiendo a pie,
Comprendiendo el desvanecer,
Con sonidos de bicicleta,
Y a la espalda una guitarra,
Que no es mía,
Tiene aroma de mujer.
(Mejor devolverla...)

Y mientras tanto en un rinconcito,
Una Pequeña Luna,
Que está en el crecer,
Se creía luna,
Se creía mujer,
Y este vivaracho enamoradizo,
Sin entender el por qué,
La salió a querer,
Y se volvió papel.

Entendió lo vulnerable,
Y lo que para uno es proteger.

Se va el camino,
Se va el placer,
Se va la ternura,
Se va un te amo que quiso florecer.

Y un sueño con distancia,
de antiguo padecer,
derramó sus lágrimas en un acto de desprender.

Y avanzo en esta calle y me pregunto:
¿Dónde está la niña, donde está la mujer?
Esa alma inquieta,
que en medio de esta tormenta,
locura intensa,
el amor pueda ver.

Y en la parada paradero,
de otro autobus,
dice en un letrero y bien grande: SIN RUMBO,
por lo mismo,
es mejor detener.
Confusiones... perdón, confesiones conducentes a lo verdadero,
y a las libertades,
desconocidamente profundas,
enigmas sustanciales del ser.

Me rebelo a Disney,
a la Coca Cola y al Imperio,
al cristiano y al judeo,
al romano y occidental,
cuidado, también al oriental...

(Un alto para despertar a la tierra,
antes que un viejo chorro,
un Cuma choro, dicen en mi tierra,
me quiera meter la mano, asaltarme y correr.)

Me rebelo a Disney,
a la Coca Cola y al Imperio,
al cristiano y al judeo,
al romano y occidental:
¿Qué es eso de que el amor es verdadero?
Y al anarko le pregunto igual:
¿Qué es eso a lo que le llamas libertad?
¿Qué el amor no lo es?
¿En libertad?
Es verdadero y real, no ideal.

Pero cada uno con lo suyo,
cada uno con su amar,
y ojalá que en el camino,
quien lo quiera,
lo sepa encontrar.


Referencias: