Nosotros, el abismo que comenzó siendo grieta

Miércoles, 4 de abril de 2018 9:11

|Ivonne Méndez


Es como si hubiéramos cambiado la hora en nuestros relojes, sin querer, sin darnos cuenta, unos instantes apenas. Que pueden no significar nada, que parece poco para uno o demasiado...

Como si una grieta se extendiera hasta volverse abismo. Sí, nosotros. Ese nosotros que tanto cuesta, que al pronúncialo deja un rastro de sangre y amor; deja el alma y el aliento en esa fosa inerte cada día.

Como si viviéramos del otro lado de nuestro universo, sin querer, sin darnos cuenta, otro mundo apenas. Que no significa nada o que lo es todo…


poemas de amor 1


Nosotros, el abismo que comenzó siendo grieta, somos la esperanza puesta y diluida. Esa nostalgia de todo lo que nos hubiera gustado ser juntos, pero tan sólo somos una vida en pausa, un mundo irreal, un tiempo paralelo, una visión que no consta. Un pulso que no late. Una historia que tan sólo es sombra, niebla en el camino.

Ese nudo en la garganta que se nos atraviesa, esas ganas de soltar el llanto en medio de una noche fría.

Tan sólo somos eso, un hueco árido en el pecho del otro, una punzada que no cede, que no crece, que no sucumbe.

Simplemente nosotros, siendo los instantes inombrables en nuestro escenario, los segundos llenos de savia de los que no se puede hablar. El amor más puro que nunca encontró salida, que nunca podrá ser; que se quedó viciado sin poder florecer.

Ese maravilloso latido que en silencio se pierde, que no tiene voz. Que si lo pensamos nos entrega una sonrisa, pero que si lo sentimos nos hace agonizar lentamente.

Es como si hubiéramos llegado en otro tiempo. Sin querer, sin darnos cuenta. Un sinsentido que puede no significar nada para alguien o toda una existencia. Que parece poco o demasiado para el otro. Demasiado esfuerzo, mucho empeño que se desvanece en polvo de lo que nunca será. En ese porvenir que sólo en nuestro más hondo ensueño tiene cavidad.

Como si en farolas de humo se escaparan las estaciones, así como el viento contenido en nuestras manos. Así como el aire en mis pulmones, así de efímero, así de brutal, nosotros.


poemas de amor 2


Como un ridículo intento incesante de esa imposibilidad de nuestras bocas juntas, como esa sandez que nos aferramos en mantener, queriendo crear inútilmente ese tiempo para dos. Es como si un caudal sin control nos acarreara sin poder hacer más, como si un torrente nos usurpara, nos habitara el pecho con arrojo y amor.

Pero al final, parece poco o demasiado.

Al final tal sólo somos bruma, ese vacío en el alma; que nos roba el habla y nos concede un par de suspiros en las noches que la rutina nos consume.

Y al final, parece escaso para uno o inmenso para el otro.


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Nada es igual después de cruzar el umbral de la inocencia, el dolor y el placer. Incluso puede llevarte a la locura.


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Las fotografías que acompañan al texto pertenecen a Nicole Ashely.

REFERENCIAS:
Ivonne Méndez

Ivonne Méndez


colaborador
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