Letras

El cuento que hará reflexionar a los hombres sobre el acoso y las violaciones

Letras El cuento que hará reflexionar a los hombres sobre el acoso y las violaciones

¿Qué piensa un hombre sobre acosar y las violaciones sexuales? Te presentamos este cuento que nos brinda una perspectiva masculina respecto a estos delitos que van en aumento.

Texto por David Rodríguez


Sandra trabaja como secretaria en un despacho jurídico, ella tiene un horario de las 9:00 a las 18:00 horas, de lunes a viernes. Cuando sale de trabajar se dirige a la estación del Metro más cercana, que es como a tres calles de su oficina; en el trayecto se pone sus audífonos para escuchar un poco de música y así ignorar la sarta de estupideces que le dicen los hombres al pasar. Ya en el Metro el acoso es mucho peor, se acercan a su cuerpo lascivamente, le huelen el pelo, le tocan la mano, le susurran cosas al oído y algunas veces, hasta le tocan las nalgas. 


Sandra es una chica de veintidós años, promedio, no es guapa, quizá un poco obesa para los estándares que nos hacen creer que es una mujer bella. En algunas ocasiones al salir del Metro la han seguido por calles, tipos que bajan sólo para acosarla, nunca le dicen nada, únicamente la siguen. Cuando eso pasa, regresa al Metro y le pregunta al policía por alguna estación o lo que sea, para que el acosador se aleje. Sandra no tiene novio, pero como cualquier chica tiene amigos con los cuales sale a divertirse. Como cualquier chica de veintidós años, baila, ríe, llora, disfruta plenamente su juventud, como cualquier otro, tiene sueños, planes, descalabros. La vida es así. 



Ese fin de semana, se encontraría con su mejor amiga Angie, para ir a bailar a un antro de moda. El sábado se despertó temprano para hacer sus labores en casa y ayudar a su madre con otras; por la noche llego Angie y marcharon juntas a bailar, ambas se veían radiantes y emocionadas, eran las pocas cosas que sacaban a Sandra de la rutina diaria. Al llegar al lugar pidieron un par de cervezas, pues era la condición para darles una mesa. La música era agradable y se levantaron a bailar ellas dos solas, al cabo de unos minutos se sentaron de nuevo, pidieron un par de cervezas más. 


Un chico se les acercó y como era de esperarse, entabló conversación. El joven era bien parecido y muy agradable, se sentó en su mesa, charlaron por un par de horas, hasta que les dijo que les invitaría otras cervezas, se levantó de la mesa y fue por ellas. Dieron unos tragos a la bebida y bailaron todos juntos, pasaron unos minutos, ambas comenzaron a sentirse mal, débiles y mareadas, él les preguntó que si se sentían bien y luego se ofreció acompañarlas a tomar un taxi. Una vez fuera del antro, un taxi paró frente a ellos y las dos amigas lo abordaron apenas de pie, veían borroso y todo les daba vueltas. El joven también abordó el taxi ante las protestas de las dos jóvenes: "Las acompañaré", les dijo. Sandra y Angie, despertaron a un costado de una oscura carretera federal, con la ropa desgarrada. Sí, habían sido violadas.


El cuento que hará reflexionar a los hombres sobre el acoso y las violaciones 1


En México, tan sólo en 2017 se denunciaron 99 delitos sexuales cada 24 horas, que incluyen el acoso, teniendo el primer lugar el Estado de México con 3 mil 954 denuncias. Por violación: fueron denunciadas 29 por día, más 7 por violación equiparada, que es cuando la víctima no tiene capacidad para conocer el significado de la agresión. Se cree que el 95% de los delitos sexuales no se denuncian por ser los agresores gente de la familia o conocidos, los cuales amenazan a la víctima.


El acoso es una práctica común en la Ciudad de México y zona conurbada, tan común, que la vemos todos los días y perdimos la capacidad de asombrarnos o indignarnos. Tenemos la obligación moral como hombres de combatir este acto abyecto que pone a la mujer en franca desventaja por una lucha de igualdad social y derechos humanos, aun en contra de algunas mujeres, a las cuales se les oye decir: “Ella tiene la culpa por vestirse así, para que frecuenta esos lugares, ¿pues con quien se junta?, por andar de loca”. Para darnos una idea de la magnitud del problema, basta voltear a nuestro lado y preguntar a la madre, hermana, prima, vecina, las veces que son acosadas al día, sin importar el físico, edad o vestimenta.


El cuento que hará reflexionar a los hombres sobre el acoso y las violaciones 2


En la historia de arriba, el hombre había entablado contacto con las chicas y a ellas les parecía agradable, ¿qué fue entonces lo que lo llevó a violarlas? Si con un poco de tiempo hubiese conseguido, tal vez, el sexo que él quería. Hay estudios muy extensos a cerca de los motivos de una violación y uno de los que me parece más interesante es que si al violador le preguntan si penetró a la víctima en contra de su voluntad, podría responder que sí, pero si la pregunta es ¿la violaste? Responderá que no, esto lleva implícito que la palabra violación es delito, y aparentemente para él abusador, la penetración forzada no.


Otros factores son: tener un grupo de amigos que usen lenguaje ofensivo y misógino para describir a las mujeres, “el no, quiere decir que sí”, el alcohol, y la presión social para tener sexo. El violador parece creer que él no es el problema y al parecer muchos en esta sociedad piensan lo mismo culpando a la víctima de acoso o violación de provocadora. Hagamos conciencia, que con estas cifras, algún día, la víctima podría ser alguien cercano a nuestro círculo de amistades


El cuento que hará reflexionar a los hombres sobre el acoso y las violaciones 3


***
Te puede interesar:

A las mujeres asesinadas en Ciudad Juárez, a las víctimas de Ecatepec

Poemas de Regina José Galindo para gritar contra la violencia y el feminicidio





Referencias: