El Estado del Arte desde la ciencia y cómo deberíamos reconocerlo

El Estado del Arte desde la ciencia y cómo deberíamos reconocerlo

Por: Carlos Barrera Rodriguez -

Seguramente la mayoría de quienes han estado relacionados con las Ciencias y las Artes han escuchado el término, por demás aborrecible y pretencioso, Estado del Arte. Pocos realmente hemos incurrido en saber a qué se refiere este concepto. Tal vez lo hemos idealizado y relacionado con el Arte mismo, pero temo decepcionar al lector con esta noticia: el Estado del Arte se encuentra en todos lados donde exista un proceso intelectual. O al menos podría existir, si llegamos a ser exigentes.

Hace unos días leía acerca de una modesta entrevista a Hartmut Esslinger acerca de cómo conoció a Steve Jobs y cómo comenzó a colaborar con Apple. Pero sobre todo acerca de cómo enseñó a Steve Jobs la práctica de incluir el diseño en el estilo de vida común. En ella (ver FastCoDesign), el mismo Esslinger hacía un pequeño recuento de lo que para él representaba su trabajo y cómo éste era visto por los demás. Con clientes en diversas partes del mundo y con un gran (enorme figura) desconocido frente a él, Esslinger impresionó en su primera visita a un excéntricamente profesional Jobs, quien tenía la visión de elevar sus productos al nivel más excelso ya en aquellos días, o al menos el mundo se encargaría de descubrirlo en los últimos años de su vida. Jobs no era un diseñandor, pero de algún modo sabía qué era lo que quería ver en sus productos, y también lo que no quería. Una cualidad formidable en un ser humano. Pero no cualquier ser humano, no todos realmente pueden entender el Estado del Arte de una manera nata. Pero aún en la tarea de reconocer el Estado del Arte, per se, en Ciencias, Artes y técnicas profesionales, existe un amplio espectro de personalidades, o perfiles psicológicos para ser precisos, poco preparados para plantearse la pregunta -¿cómo sé que lo que hago tiene las cualidades universales de ser bello, refinado o entendible?-.

Hartmut Esslinger

El Estado del Arte se define como el máximo nivel de desarrollo industrial, científico o en una técnica (artística o no), incluso de un  procedimiento o de un dispositivo, y existe la teoría de que fue Aristóteles quien lo acuñó en su libro Metafísica. Testigos de este estado los hay desde quienes lo reconocen y cultivan hasta quienes lo son capaces de crear en ese tenor de impecabilidad, pasando por una gran variedad de estados secundarios. Cabe mencionar que no todos estamos en el espectro, la mayoría no podríamos reconocerlo, ciertamente, mas podríamos ser admiradores del mismo.

El proceso creativo, descrito por Esslinger, es complejo y cuyo desenlace es, quizá, más fácil de describir que el proceso mismo. El diseño "Blanca Nieves" de Apple no es una casualidad o producto de una tendencia, sino la tendencia en crudo, exquisita y extremadamente pulida, con todas las devastadoras horas de trabajo respaldando un sólo objeto (además, con millones de partes acopladas). No hemos llegado hasta aquí sólo para decir -¡qué padre!- a un proceso angustiante y que conlleva tanto esfuerzo y frustración en la mayoría de las noches. Si, ¡las noches!, porque es durante la oscuridad que las naciones desarrolladas han crecido, y no durante el día. Tal vez durante el día se cierren los tratos de negocios, pero no se alcanza la creatividad que inhibe el sol. Los procesos creativos, científicos y artísticos son muy parecidos, y explotan la vida de quienes se han atrevido a tocarlos una sola noche. El Estado del Arte es precisamente el trofeo de este proceso creativo. Un proceso revisado muchas veces y pasado por los ojos críticos y ávidos de expertos quienes han llegado hasta el punto donde Prometeo perdió sus alas.

el-proceso-creativo

En toda esta parafernalia de decir Arte o Ciencia está implicada la Creación y la Transformación de Ideas. Son éstas las que debemos admirar más que las personas en un mundo en el que se rinde culto por la personalidad. Aún falta mucho por educar nuestras mentes al arte de proceso, más que al arte del fin. Apple o cualquier compañía creadora de tecnología o ciencia está apoyada sobre los hombros de gigantes como Ada Lovelace (1),  George Boole (2), Alan Turing (3), Dennis Ritchie(4), Ken Thompson(5), entre otras docenas de científicos visionarios a quienes nadie les pagará millones de dólares como a quienes disfrutaron de sus grandes ideas, pero finalmente reconoceremos toda esa álgebra de pensamientos brillantes atrás de cada dispositivo que llegue a nuestras manos como el verdadero Estado del Arte del mundo contemporáneo, el cual siempre ha sido simple, bello y escalable. O quizás lo hemos llegado a imaginar, como lo hizo Borges en sus continuos e infinitos laberintos.


Referencias:

(1) Ada Lovelace o Augusta Ada Byron [hija de Lord Byron], 1815-1852. Fue la primer científica quien esbozó la primer computadora de la humanidad. Una mujer interesada en muchas áreas de la ciencia en general.

(2) George Boole, 1815-1864. El creador de la famosa álgebra booleana (el álgebra sencilla con la que operan todos los dispositivos digitales, con ceros y unos), entre otras otras tecnologías de cálculo. Una idea tan esencial y primitiva que sin ella nuestros dispositivos serían inservibles y obsoletos. Han habido otras álgebras, desde luego, pero ninguna tan útil ni tan simple.

(3) Alan Turing, 1912-1954. Matemático (Lógico, Criptólogo) y Computólogo que adquirío fama al trabajar para el servicio militar de la Gran Bretaña decodificando mensajes militares alemanes durante la Segunda Guerra Mundial. Posteriormente su caso se hizo famoso a raíz de la supuesta orientación sexual y persecución en la academia inglesa por las autoridades militares de su país. A él se le debe la formalización de los términos Algoritmo y Computación (o cálculo en castellano). Se le considera el "Padre de la Inteligencia Artificial”.

(4) Dennis Ritchie, 1941-2011. Científico del área de las Ciencias de la Computación quien fue creador del lenguaje C en el cual se apoyaron las más grandes tecnologías hoy conocidas.

(5) Ken Thompson, 1943- .Amigo inseparable de Ritchie, científico quien trabajó para los Laboratorios Bell y desarrolló e implementó el sistema operativo más robusto de la humanidad: el sistema operativo UNIX. También co-creador de el lenguaje C y colaborador de Google en estos días. Un ícono de las ciencias de las computadoras.
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