El gran Gatsby chileno
Letras

El gran Gatsby chileno

Avatar of Catalina Evans

Por: Catalina Evans

2 de febrero, 2017

Letras El gran Gatsby chileno
Avatar of Catalina Evans

Por: Catalina Evans

2 de febrero, 2017



A continuación este relato de Catalina Evans que suramericaniza y parodia un clásico de la literatura contemporánea.


el gran gatsby chileno


"El gran Gatsby chileno"

Panchito, chileno, para ser más exactos santiaguino, se caracteriza desde pequeño por su pillería. Al momento de crecer, taxista, adicto a los juegos de máquinas y aunque nadie lo creyera, estable económicamente. Casado ¿felizmente? O cazado, mejor dicho. Trabaja sin cesar y arduamente de una comuna a otra para así lograr obtener la mayor ganancia posible para él y su mujer. ¿Cuál mujer? ¿Cuál de todas? ¿Su secreto? Por las noches deja el taxi, se sube a su verdadero auto, un Mercedes-Benz AMG, se cambia su tenida Fashion Park por su favorita marca Zara y se vuelve Francisco. Un hombre de negocios sucios, múltiples lujos, droga, alcohol y, cómo no, mujeres.


el gran gatsby chileno


Entre estas mujeres se encuentra su hermana Beatriz, quien no sólo sabe de su doble vida, sino que también es parte de ésta. Deja a su esposo e hijos a altas horas de la noche y parte en busca de las aventuras que las alocadas actividades nocturnas tienen para ella. Hermanos criados por la humildad de las poblaciones y la misma frialdad. ¿Mentes malvadas? Tal vez y sólo vengativas. Marcelo, el mejor amigo de Francisco, cada noche lo asiste para recaudar el dinero suficiente (con su gran y precoz astucia a los 19 años de edad) para mantener sus lujos y su buena vida, como debe ser (y,  ¿por qué no?, disfrutar de ésta también).

¿Una noche cualquiera? Comienza en la esquina de la casa de Francisco donde se encuentran los tres, van a un lujoso bar, escondido en los sectores altos de la ciudad, ya que es sólo apto para público “importante”. Disfrutan, beben, se encuentran con quien deben, recogen sus ganancias y las reparten como se lo merecen. Después de eso cada uno por su lado, muchos tragos, bellas mujeres, fiestas alocadas y uno que otro bailarín de pole dance que llama la atención de Beatriz. Calabaza, todos a sus casas después de una de aquellas noches, pasan desapercibidos. Francisco entra a la cama con su mujer, ésta se despierta. Con un "Sólo vengo del baño” logra librarse.

Beatriz resbala un poco borracha en la entrada y a la mañana siguiente no se libra de las ojeras, pero nada que una buena base no pueda esconder.

El gran Gatsby chileno


¿Y Marcelo? Marcelo, atrasado para ir al trabajo, despierta de su sueño donde el supervisor de los taxis “Don Pancho”. Es más que su supervisor y la vieja, ya no muy agraciada, Beatriz, quien les sirve el café por la mañana, rejuvenece y sirve para mejores cosas que para hacer una taza de café. Marcelo, quien vive con sus padres y sigue siendo el regalón de la casa, “Chelito”, se ha quedado nuevamente dormido leyendo El gran Gatsby.

***

De esta novela se han hecho otras versiones, además de la cinematográfica con Leonard DiCaprio.


Referencias: