Letras

El libro que te llevará a un vacío existencial

Letras El libro que te llevará a un vacío existencial



Esperamos. Nos aburrimos. No, no protestes, nos aburrimos como ostras, es indudable. Bueno. Se nos presenta un motivo de diversión, y ¿qué hacemos? Dejamos que se pudra. Vamos, manos a la obra. Dentro de unos 69 instantes todo habrá terminado, volveremos a estar solos, en medio de tanta soledad.
Esperando a Godot, Samuel Beckett

Al finalizar la Segunda Guerra Mundial, el pesimismo era tangente. La población de casi todo el mundo vivía los estragos de una lucha armada que cambió sus vidas para siempre. Hubo intentos de cambiar la actitud de las personas, programas de apoyo psicológico, películas optimistas y más. Pronto el humor se convirtió en el arma de muchos para intentar olvidar, entonces llegó una obra de teatro que no podía ser sino una especie de comedia extraña irónicamente graciosa. "Esperando a Godot" fue escrita en 1948, pero se estrenó en 1952. Tras dibujar una línea entre la incongruencia, la falacia, el hartazgo y la trascendencia, la obra pronto fue considerada "la obra en inglés más importante del siglo XX".

Ian McKellen and Patrick Stewart in Waiting for Godot


Ese vacío que acongoja tu alma, que te hace frenar en medio de la calle y preguntarte cuál es el sentido de todo; ese momento de pánico seguido de un desasosiego que te calma por lo inevitable que es la muerte. Eso que muchos llaman existencialismo, otros simplemente le dicen personalidad. La filosofía existencialista tuvo eco en las artes a través del teatro de lo absurdo; corriente escénica en la que los diálogos, el contexto, la narración y los personajes podían tener tan pocas conexiones que simplemente hacían de la obra un pastiche de ecos que parecían no tener sentido. Pero era justamente en ese sinsentido que el arte y la filosofía se encontraban para darle un significado mucho más profundo del que podríamos pensar. 


vacio existencial esperando a godot


Godot, ese improbable ser que nunca aparece en escena, pero que se convierte en el protagonista ausente. ¿Una entidad? Tal vez una persona; quizá un perro o incluso un zapato. No sabemos quién es o qué quiere, sólo sabemos que Vladimir y Estragon lo están esperando. Ése es el punto clave de la pieza, pero hay tanto detrás. Comencemos por la escenografía. Ambos esperan junto a un camino y un árbol, no sabemos qué hay más allá. El teatro tiene esa capacidad de crear permanencia en un lugar, pero casi nunca nos hace cuestionar que hay más allá de lo que vemos. Puede ser un mundo desértico reinado por dos personas, puede haber ocurrido una catástrofe nuclear que hace que los ataques a Japón en 1945 parecieran juego de niños, puede ser un sueño o puede ser lo que uno desee. La obra nos hace cuestionar todo lo que no vemos y no conocemos, y si no fuera por la fuerza de los personajes, tal vez ni siquiera los notaríamos al quedarnos absortos en ese pensamiento. 


vacio existencial esperando godot


Los personajes principales son (el antes mencionado y ausente) Godot, Vladimir y Estragon. Los últimos dos son los que nos llevan por el viaje de lo absurdo. La espera es eterna, no sabemos cuánto llevan esperando a Godot (sólo sabemos que desde el día anterior ya lo hacían), si ése es el lugar al que él llegará y tampoco si es que llegará en algún momento. También están Pozzo y Lucky, dos hombres que aparecen repentinamente y de la misma manera se van. Lucky (la ironía de su nombre es emblemática, sólo un genio de la literatura como Beckett podría haberlo imaginado) lleva atada una cuerda al cuello y parece obedecer como un perro todo lo que Pozzo dice. Las escenas parecen repetirse, nada sucede, los personajes no dan movimiento a la trama. Todo va en contra de la narración tradicional y sin embargo, no podemos evitar cuestionar todo lo que nos hace humanos: ¿Qué hacemos aquí, porqué lo hacemos, qué y a quién esperamos? 


vacio existencial godot


Los actos inauditos de los personajes pronto parecen tener más sentido que nuestras rutinas. ¿Qué importa que Estragon no pueda quitarse un zapato durante tanto tiempo cuando muchos de nosotros vivimos una rutina de la que no escapamos casi ningún día del año? ¿Qué importa que Godot no llegue durante toda la obra cuando hemos esperado a que regrese esa persona que se fue hace más de 2 mil años? ¿Qué importa que un hombre lleve a otro con una cadena al cuello mientras las guerras que hacemos destruyen la vida de millones de personas? 


vacio existencial godot

En el vacío se encuentra la respuesta, "Esperando a Godot" nos lleva a cuestionar esa carencia de significado de la vida. A través de una obra que no dice nada, encontramos las preguntas elementales, las cuestiones que nos atañen como humanidad, pero finalmente, si es que un día realmente conseguimos una respuesta, ésta no será suficiente, siempre esperaremos más. Siempre esperaremos a Godot. 

Todas las imágenes pertenecen a la puesta en escena protagonizada de 2013 protagonizada por Sir Ian McKellen y Patrick Stewart


***
Te puede interesar: 

El consejo de Sartre para curar tu vacío existencial

30 preguntas que te harán cuestionar el sentido de tu vida






Referencias: