El loco por vivir que nos regaló la espiritualidad budista en un libro
Letras

El loco por vivir que nos regaló la espiritualidad budista en un libro

Avatar of Daniel Morales Olea

Por: Daniel Morales Olea

10 de abril, 2016

Letras El loco por vivir que nos regaló la espiritualidad budista en un libro
Avatar of Daniel Morales Olea

Por: Daniel Morales Olea

10 de abril, 2016



Recuerdo que en 1935 hombres hechos y derechos, con las manos profundamente hundidas en los bolsillos de la cazadora, solían ir silbando calle abajo sin que nadie se fijara en ellos ni ellos se fijaran en nadie. Y andaban deprisa, además, camino del trabajo o de una tienda o de una cita con la novia. Dime una cosa: ¿por qué hoy día la gente tiene ese modo de andar con los hombros hundidos y arrastrando los pies? ¿Se debe a que están acostumbrados únicamente cuando cruzan los aparcamientos? ¿Les ha llenado el automóvil de tanta vanidad que caminan como una panda de matones haraganes sin destino?
La vanidad de los Duluoz, Jack Kerouac

Ese párrafo define en gran parte la vida de Jack Kerouac. Un hombre que vivió increíbles aventuras en aras de convertirse en un gran escritor, pero que al encontrar la fama años después, anhelaba regresar el tiempo y hundirse en el anonimato y la nostalgia del pasado. Al ser una celebridad, su mundo y el de todos—, su pensamiento interno cambió, su visión de la realidad y claramente las modas y eventos del momento también lo hicieron. En los años 60 el jazz era regido por la sutil maestría artística de Miles Davis y no por la transgresora técnica y la velocidad de Charlie Parker. Durante los años 40 y principios de los 50, Kerouac vivió mil vidas en el camino y todas se encapsulan en una personalidad que lo ayudó a sobrevivir durante muchos años. Su faceta budista no es algo que podemos encontrar sólo en sus novelas, pero sí es razón suficiente para mencionar la importancia de su obra, pues sin él tal vez la espiritualidad budista no habría tenido tanto arraigo en la segunda década del siglo XX, por lo menos en Occidente. 

escritores autodidactas cultura Kerouac

En su primer libro, "On the Road", Kerouac deja la universidad y se embarca en viajes por Estados Unidos y México, donde conoce gente extraña y entiende que él no era raro, que hay millones de almas libres como él, pero esta iniciación a otra vida no es la que abordaremos aquí. El libro que realmente muestra la transición de Kerouac (quien en el libro toma el seudónimo de Ray Smith) hacia la iluminación y con el que transformó la vida de millones, es "The Dharma Bums". Así como en su libro anterior contó con Neal Cassady para descubrir la locura, en éste descubre la trascendencia de la mano de Gary Snyder (en la obra se le llama Japhy Rider). 

Dharma Bums

"Smith, desconfío de cualquier tipo de budismo o de cualquier filosofía o sistema social que rechace el sexo dijo Japhy, muy serio y consciente ahora que estaba satisfecho y se sentaba desnudo y con las piernas cruzadas en el colchón y se liaba un pitillo de Bull Durham (lo cual constituía parte de su vida "sencilla"). La cosa terminó con todos desnudos y haciendo alegremente café en la cocina y Princess sentada en el suelo con las rodillas cogidas con los brazos sin ningún motivo, sólo por hacerlo; después terminamos por bañarnos los dos juntos y oíamos a Alvah y a Japhy en la otra habitación discutiendo de orgías lunáticas de amor libre zen.
Oye, Princess, deberíamos hacerlo todos los jueves por la noche gritó Japhy. Será una función regular.
¡Sí, sí! gritó a su vez Princess desde la bañera. Decía que le gustaba mucho hacerlo y añadió: ¿Sabes? Me siento como la madre de todas las cosas y tengo que cuidar de mis hijitos. También eres una cosa muy preciosa".

sam riley on the road pelicula
Un budismo poco convencional, digno de jóvenes revolucionarios de una burguesía estadounidense. Kerouac representaba esa libertad que muchos aspiraban, pero que poco se atrevían a vivir. El libro lo muestra saltando a trenes en movimiento, durmiendo con vagabundos, haciendo fogatas junto a la carretera en noches estrelladas que reflejan que la vida se construye de pequeños momentos preciados. 

En su prosa rápida como el jazz bebop que le encantaba escuchar, el escritor te hace sentir las escenas. De pronto no te encuentras en la comodidad de tu sillón leyendo, eres tú quien viaja en ese camión de carga y le promete el mejor asado al chofer con tal de que te lleve al siguiente pueblo; eres tú quien usa las piedras calientes de la carretera para cocinar la comida y sin duda sientes que tú eres quien está caminando por los bosques de Estados Unidos y que se detiene para escuchar la naturaleza y descubrir el significado de la vida. 

"Y más tarde, metido en el saco de dormir, pensé mientras fumaba: 'Todo es posible. Yo soy Dios, soy Buda, soy un Ray Smith imperfecto, todo al mismo tiempo, soy un espacio vacío, soy todas las cosas. Tengo todo el tiempo del mundo de vida a vida para hacer lo que hay que hacer, para hacer lo que está hecho, para hacer lo hecho sin tiempo, un tiempo que por dentro es infinitamente perfecto. ¿Para qué llorar? ¿Para qué preocuparse? Perfecto como la esencia de la mente y las mentes de las cáscaras de plátano'".

Honesto e ingenuo, Kerouac no escribió sobre las grandes problemáticas de su época, que eran muchas, pero eso no es necesariamente malo. Fue un hombre que se alejó del arte de protesta y se concentró en la belleza de la vida. Una antítesis de Schopenhauer (por lo menos en este libro), él fluyó por medio de la meditación y el rezo. Se consideraba un dios, un insecto, una persona, una luz, creía ser todo y nada mientras analizaba los aspectos elementales del comportamiento humano. 

on the road

A lo largo del libro, el protagonista asiste a fiestas y veladas que describen a la perfección el movimiento liberal que ocurrió a mediados del siglo XX y todo culmina con la escalada del Pico de Matterhorn en California. Esos capítulos son una especie de mantra que todos deberían leer en algún momento. Deja de ser una lucha del hombre contra la naturaleza y se convierte en la pelea del la libertad contra la monótona rutina que aplasta la vida de miles de millones de personas.

Kerouac es una de las voces que deben ser leídas en todo momento. Tal el valor de su prosa no sea considerado dentro de las grandes plumas de la literatura universal, pero si buscas sentir que estás por encontrar el sentido de la vida, que algo realmente está por cambiar en tu interior (esa fuerza que sólo la buena literatura tiene), entonces debes leer "The Dharma Bums".


***
Te puede interesar: 

Los consejos de escritura de Jack Kerouac

Frases de Jack Kerouac para la gente que está loca por vivir






Referencias: