Quién fue el tatuador de Auschwitz y por qué deberías de leer su testimonio
Letras

Quién fue el tatuador de Auschwitz y por qué deberías de leer su testimonio

Avatar of Aglaia Berlutti

Por: Aglaia Berlutti

8 de diciembre, 2018

Letras Quién fue el tatuador de Auschwitz y por qué deberías de leer su testimonio
Avatar of Aglaia Berlutti

Por: Aglaia Berlutti

8 de diciembre, 2018

Conoce todas las razones por las que el libro debut de Heather Morris se convirtió en el best-seller de 2018



En una entrevista realizada hace un par de semanas para un periódico israelí, la guionista australiana Heather Morris admitió que su libro debut El tatuador de Auschwitz era fruto de la casualidad. Para Morris, el recorrido comenzó cuando una amiga le habló sobre un hombre judío que tenía “una interesante historia que contar”. A continuación, le explicó a grandes rasgos la vida de Lale Sokolov, judío sobreviviente del campo de concentración de Auschwitz que vivía en Melbourne. “No podía creer que una historia pudiera ser tan asombrosa”, dijo Morris aún impresionada por los detalles de una travesía por la Europa sacudida por la guerra. “Era como un pequeño secreto, escondido debajo de muchos horrores distintos”. Y tenía razón.


Todo lo anterior ocurrió en diciembre de 2003. Morris todavía debía recorrer un largo trecho de obstáculos para lograr que su novela llegara a las librerías de todo el mundo. Morris se encontró en la extraña situación de explicar a editores y agentes por qué un libro sobre un hombre anónimo y sobreviviente de un campo de concentración podía llamar la atención de lectores saturados por años de historias parecidas. Pero Morris insistió, escribió un guión que no logró financiar y que al final terminó convertido en una colección de apuntes. Desconcertada pero decidida a publicar el libro, Morris reescribió el material por segunda vez, en esta ocasión en la forma de una novela. Aún así, pocas editoriales recibieron el manuscrito, y de hecho en una de ellas le pidieron “cambiar lo esencial, para hacerla más alegre”, cuenta la ahora reconocida escritora entre risas. Por último, Morris comenzó una campaña de Kickstarter que finalmente le proporcionó el impulso suficiente para llegar a una editorial y recibir el visto bueno de publicación. A partir de allí, todo lo ocurrido alrededor de la novela El tatuador de Auschwitz parece obra del destino, o al menos de una rara mezcla de situaciones que no sólo llevaron al libro a convertirse en un éxito de ventas, sino a, ser considerado uno de los mejores publicados en el año 2018.


Quién fue el tatuador de Auschwitz y por qué deberías de leer su testimonio 1


Claro está, no se trata de una historia sencilla y parte de su largo camino hasta la página impresa se debió al hecho de tocar puntos sensibles de la historia, y en especial de la comunidad judía. El tatuador de Auschwitz es la combinación de una improbable historia de amor entre las víctimas de un campo de concentración y el colaboracionismo de su personaje principal para con el Tercer Reich. Un tema que pocas veces suele tocarse, y que aún casi un siglo después provoca incomodidad por su crudeza. ¿Cuántos judíos debieron enfrentar la disyuntiva de sobrevivir al prestar ayuda a sus enemigos y verdugos? ¿Cuántos de los prisioneros en los campos de concentración debieron cuestionar su lealtad histórica y étnica para evitar la muerte? El número no está claro, y de hecho la mera noción sobre la colaboración de judíos con los funcionarios de la Alemania Nazi permanece sepultada bajo una percepción de la verguenza colectiva dificil de explicar en la actualidad. El genocidio judío no sólo enfrentó a una población al exterminio sistemático, sino a una batalla monumental contra la absoluta devastación moral. La historia de Sokolov refleja con una sencillez casi cándida los dolores y terrores de la disyuntiva de conservar la vida a pesar del sufrimiento y la humillación de la derrota.


Lale Sokolov conoció a su esposa Gita, cuando ambos eran prisioneros en el campo de concentración de Auschwitz. Pero mientras Gita sufría las inclemencias y maltratos que debían padecer la mayoría de los prisioneros, Lale era parte de tatuadores del campamento, lo que le colocaba en una situación ventajosa con respecto al resto de las víctimas. Sokolov era el encargado de tatuar el infame número de identificación que distinguía a los judíos confinados en Auschwitz, y que con el correr de las décadas se convirtió en símbolo del horror de la tragedia genocida. Para Morris, la mera idea sobre el amor en condiciones semejantes parecía menos que plausible, pero aún así narra la circunstancia desde una mirada respetuosa y sin prejuicios hacia las condiciones de sus personajes. El Auschwitz descrito por Morris es una pesadilla repleta de dolor y violencia, pero además el lugar que define y sostiene la psicología de sus personajes. Desde el hecho que Lale define el tatuaje que debió realizar a Gita como “profanación” —con toda la carga simbólica que el tatuaje y sus implicaciones tiene en la historia privada y colectiva del pueblo judío— hasta la convicción del hombre de encontrarse al borde de la moral y muy cerca del abismo de un tipo de indignidad muy precisa, El tatuador de Auschwitz asimila la idea sobre el miedo y la agresión a los que fueron sometidas las víctimas desde una impecable mirada al absurdo y al miedo. 


Quién fue el tatuador de Auschwitz y por qué deberías de leer su testimonio 2


Convertido en el asistente del tatuador oficial del campo, Sokolov atraviesa un travesía moral que le purifica, y además encuentra un doble sentido enaltecedor. Se trata del tatuador del campo, pero a la vez del hombre que comparte sus raciones de comida con otros prisioneros, se preocupa de las condiciones del resto de las víctimas, e insiste en salvar “al menos una vida” siempre que le sea posible. Al final, el trayecto en la oscuridad de Sokolov tiene mucho de profunda expresión de humanidad, de esa dualidad imposible y penitente del hombre y la construcción de la memoria que lleva a cuestas.


No obstante, pronto Sokolov descubre que hay límites morales que no puede trasgredir: se niega a tatuar mujeres y niñas. De nuevo, el jefe de tatuadores oficial le recuerda que no se trata de elegir qué puede o no hacer en las fronteras tenebrosas del campo, sino de qué tanto puede ayudar desde su posición a quien lo necesita. Es entonces cuando Sokolov comprende lo que será la piedra angular de su historia dentro del campo. Las reglas “del mundo exterior” han dejado de existir dentro de la cerca que separa al campo del resto del mundo. De hecho, la percepción sobre su propia existencia parece resumirse a un presente continuo que se extiende en todas direcciones y se elabora como una percepción fragmentada de la realidad. “Afuera ya no existe. Sólo hay aquí”, le dice Gita cuando Sokolov intenta explicarle sus terrores y dolores. La vida para ambos se encuentra circunscrita al terror del campo, pero también a sus leyes arbitrarias y a su concepción sobre el hecho consistente de la vida en riesgo constante. Para Gita y Sokolov, el amor no es sólo una forma de sobrevivir, sino el motivo para continuar como una expresión de fe en medio de la oscuridad.


Quién fue el tatuador de Auschwitz y por qué deberías de leer su testimonio 3


La autora brinda una especial belleza a la escena central de la novela, y lo hace con la convicción evidente de que esa percepción esencial y profunda es una mirada hacia algo más consistente que la supervivencia en condiciones imposibles. La lenta descripción de cómo Sokolov tatúa los números, la paciencia y la confianza de Gita, la sensación poderosa que entre ambos hay una percepción sobre la capacidad del espíritu humano para vencer lo irrevocable, convierte a la narración en algo más que una historia de amor. Como si la capacidad de amar transformara toda idea del bien y del mal en algo más ambiguo, la novela toma un cauce profundamente emocional: Sokolov comienza a tomar verdaderos riesgos y batalla en silencio para lograr vencer el régimen brutal que domina el campo. 


Con su inusitada carga simbólica, su negativa a caer en lugares comunes, pero sobre todo su negativa a pontificar o a emitir juicios morales, El tatuador de Auschwitz es un recorrido significativo e intenso por un pasaje de la historia que parece cada vez menos comprensible para una generación que comienza a olvidar las tragedias del pasado. No obstante, la historia de Sokolov y su capacidad para demostrar el poder de la voluntad y el espíritu humano aún en las peores condiciones, sigue siendo lo más importante en una narración que apela a sentimientos sencillos para crear algo mucho más apoteósico.


**


Desafortunadamente, el siglo XX estuvo marcado por genocidios que cambiaron a la humanidad. Debemos conocer y recordar cada uno de ellos, para tener siempre en mente que jamás será válido atentar en contra de la vida de millones sólo por ganar guerras inútiles y despiadadas.


Referencias: