Switch to English
Arte
Cine
Comida
Entretenimiento
Estilo de vida
Historia
Letras
Moda
Fotografía
Música
Viajes
Catar

LETRAS

10 escritores que debes leer para dejar de decir que eres bipolar

Por: Diego Cera 30 de septiembre de 2017

A partir de 2009, año al que podemos catalogar como el inicio de las modas absurdas, una oleada de chicos comenzó a autodenominarse bipolar como si dicha condición fuese una especie de "tribu urbana" que tomaba las calles para inundar al mundo con comportamientos infantiles que, más que en un trastorno, rayaban en la estupidez. Gracias a ello esta condición fue deteriorándose ante los ojos de la sociedad y perdió la seriedad con la que, se supone, debe ser abordada.

Dentro de la historia de la literatura, la bipolaridad y cualquier padecimiento mental es un asunto por demás serio, basta con dar una mirada la última parte de Aullido de Allen Ginsberg para darnos cuenta de que estas enfermedades no sólo destruyen la vida de quienes las sufren, sino de todos aquellos que les rodean. Para el poeta beat, los constantes roces con personas esquizofrénicas o bipolares marcaron su vida considerablemente llevándolo a creer que incluso él podría estar enfermo.

Ginsberg no fue el único autor que se mantuvo en contacto con la bipolaridad, muchos otros incluso fueron víctimas de ella, las consecuencias que este padecimiento les provocó fueron mortales; entre depresiones y episodios maniacos su vida quedó completamente atrofiada.

-

David Foster Wallace

No es para nada gratuito que algunas personas sientan un profundo vacío después de haber leído alguno de los libros de Wallace. Durante 20 años logró controlar su padecimiento con medicamentos, al comenzar a percibir los efectos secundarios de éstos, el autor decidió suspender el tratamiento, sin embargo, eso le provocó episodios de depresión aun más graves que no frenaron ni siquiera con tratamientos tan riesgosos como electroshock. Ante la desesperación de no poder controlar su trastorno el autor terminó con su vida el 12 de septiembre de 2008.

-

Sylvia Plath

A partir de los 9 años, después de la muerte de su padre, los famosos episodios depresivos de Plath comenzaron. Derivadas de su bipolaridad, estaban las constantes fases de manía que la llevaban a escribir poemarios en tiempos realmente cortos, mismas que Plath veía más como un don que una enfermedad. Antes de su suicidio asfixiándose con el gas de la cocina, la autora ya había cometido varios intentos de suicidio.

-

Tennessee Williams

Como en muchos otros casos, el trastorno de Williams fue una cuestión de genética que compartía con su hermana mayor, quien quedó completamente incapacitada después de una lobotomía mal efectuada. Ver a su hermana completamente enferma lo llevó a hundirse en el alcohol y las drogas, con las que trató de alejarse del mismo destino; la adicción y depresión crecieron cuando perdió al hombre que más amó; esto lo llevó a ser cliente frecuente en hospitales y dependencias psiquiátricas.

-

Virginia Woolf

La totalmente justificada depresión de esta autora fue ocasionada por la pérdida de su madre y hermana, los constantes abusos por parte de su hermanastro y la pérdida de su hogar durante la Segunda Guerra Mundial; todo esto la llevó a cometer uno de los suicidios más famosos de la literatura cuando llenó de piedras su abrigo para después hundirse en las aguas de un río.

-

Edgar Allan Poe

No es gratuito que uno de los temas recurrentes en la obra de Poe sea el de la pérdida de la mujer amada, si sus constantes cambios de ánimo agravaron después de la muerte de su mujer. Con severos problemas de personalidad en sus últimos meses, la muerte lo sorprendió de una forma misteriosa al ser encontrado tirado en la calle en estado de delirio y ropa que ni siquiera le pertenecía.

-

Anne Sexton

El primer indicio de bipolaridad en esta autora ocurrió cuando apenas tenía 26 años después de una depresión postparto. Las crisis aumentaron cuando uno de sus terapeutas la trató con hipnosis para que pudiese recuperar sus recuerdos reprimidos, sin embargo, los únicos que regresaron fueron los abusos que sufrió por parte de su madre, tras sus constantes manías y varios intentos de suicidio, a la edad de 46 años decidió inhalar dióxido de carbono, con lo que dio fin a su vida.

-

Hermann Hesse

Las tendencias bipolares del autor comenzaron a temprana edad que, en combinación con su rebeldía adolescente, lo llevaron a intentar suicidarse en varias ocasiones además de varias riñas con sus padres y profesores. Los sentimientos de resentimiento y tristeza crecieron cuando sus padres decidieron internarlo en una clínica de salud mental. Hesse es de los pocas casos que a pesar de haber sido golpeado por la I Guerra Mundial, la pérdida de un hijo y la esquizofrenia de su esposa, logró salvarse del suicidio gracias a las psicoterapias.

-

Mark Twain

«Vine al mundo con el cometa Halley en 1835. Vuelve de nuevo el próximo año, y espero marcharme con él. Será la mayor desilusión de mi vida si no me voy con el cometa Halley. El Todopoderoso ha dicho, sin duda: "Ahora están aquí estos dos fenómenos inexplicables; vinieron juntos, juntos deben partir". ¡Ah! Lo espero con impaciencia». Con estas palabras el autor se despidió del mundo después de las constantes depresiones que sucedieron a la muerte de su mujer y dos de sus hijas en 1909. Murió un día antes de la llegada del cometa en 1910.

-

Friedrich Nietzsche

A pesar de haber sido diagnosticado con sífilis de la tercera fase, muchos están seguros de que lo que lo condujo al colapso mental fue un trastorno bipolar que mostró su lado más agresivo durante los últimos años de su vida; en este periodo comenzó a mostrar conductas extrañas entre las que se encontraba enviar cartas a sus amigos ostentando una exagerada megalomanía que a nadie parecía agradar.

-

Ernest Hemingway

Entre el alcoholismo y la evidente bipolaridad del autor, tanto sus momentos de agresividad como de euforia comenzaron a volverse más notorios. En 1960, después de que sus episodios alucinatorios se magnificaran, fue internado en un centro psiquiátrico donde los electroshocks lo hicieron caen en una terrible depresión que lo llevó a suicidarse en julio de ese mismo año.

-

Después de esto seguramente lo pensarás dos veces antes de volver a postear que eres una persona bipolar; lo que estás viviendo es sólo un cambio de humor repentino que nada tiene que ver con un trastorno psicológico, mismo que requiere un tratamiento que, dicho sea de paso, poco tiene que ver con las redes sociales.


Recomendados: Enlaces promovidos por MGID: