Extrañémonos en la distancia

En los parques que frecuentamos

Extrañémonos a las tres de la mañana

Cuando hablamos por teléfono

Extrañémonos en las largas caminatas

Donde de tu mano, sujetas mi alma y yo la tuya.

 

Jamás dejemos de extrañarnos

De sentirnos cerca, de amarnos, de procurarnos

Vivamos el goce fortuito de los besos que nos dimos

Llenos de pureza y amor.

 

Los dos lo sabemos, es duro

El abismo de la separación, pero

Apasionemos el hilo que nos une

No deploremos la fragancia de nuestros abrazos

Resonemos al viento las risas de felicidad

Lancemos corazones, con asombrosa ternura.

 

 Recrea quimeras en donde nos conocimos

Y te regalaré un viaje por mis sueños

Tal vez ahí tengamos una epifanía

Atestados de miradas encantadoras

Rodeados de rosas, girasoles y gardenias.

 

 Recordemos siempre aquel día

Cuando tus labios se unificaban a los míos

Bajo el amparo del cielo que nos miraba

Y un misterio amoroso nos gritaba:

“Ámense, disfrútense, devórense, quiéranse, adórense y nunca
dejen de extrañarse”.

 

Extrañémonos en la lejanía

Desde donde nos amamos

Seamos solícitos con tu amor y mi amor

Te espero en la banca del parque

Ahí yace la alegría de reencontrarnos nuevamente

¡Nos vemos pronto, vida mía!

 
parque

  


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