Federico Fellini, sólo existes por lo que haces

Federico Fellini, sólo existes por lo que haces

Por: mediodigital -

“Descendiente” de Chaplin, Federico Fellini (Rimini 1920 – Roma 1993) dijo que "la televisión es el espejo en el que se refleja la derrota de todo sistema cultural"; del cine, su pasión, dijo que, al igual que la TV, era un espejo pero delante de éste deberíamos tener el coraje de desnudar enteramente nuestra alma”.

Federico fellini


El acercamiento al Séptimo Arte hizo del director italiano uno de los principales protagonistas en la historia del cine mundial. Ganador de cuatro premios Oscar por mejor película extranjera, en 1993 fue galardonado con un Oscar honorífico por su carrera, en la que realizó un aporte fundamental y clave para pensar y repensar los alcances del dispositivo cinematográfico en la configuración del pensamiento humano.

Sátiro y satírico, concupiscente y tierno, memorioso y olvidadizo, interesado y desprendido, así fue la personalidad de Fellini, para quien no había algo ideal: “ni mujer, ni pareja, ni lugar, ni situación: lo importante es aprender a vivir con los problemas personales”. Y esto fue lo que caracterizó su obra, dividida en dos etapas: Neorrealista, en la que da a conocer la crisis existencial de las víctimas que por momentos se creían verdugos, y  Felliniana, en la que “hay una tendencia hacia el surrealismo, el barroquismo, la exuberancia de la imagen y su predominio sobre lo narrativo”. La segunda fue la fase más conocida del director, en ésta cada una de sus producciones cuenta con la construcción de grandes escenografías para reconstruir universos oníricos. “Expresa la ironía por medio de un lirismo visual que supera los diálogos. Afianza, también, la expresión introspectiva y personal creando alter egos con sus personajes, especialmente, con Marcelo Mastroniani, su mejor amigo y gran estrella, a quien conoció en 1958".

Marcelo Mastroniani y fellini


En su etapa Neorrealista sus películas trataron principalmente la situación económica y moral de la posguerra italiana; reflejó los cambios en los sentimientos y las condiciones de vida: esperanza, redención, el deseo de dejar el pasado atrás y empezar una nueva vida, frustración, pobreza, desesperación. Fellini fue quien logró la exteriorización del mundo propio, su mayor sello. De sus filmes brotan sus miedos y sus fantasías, y el espectáculo tiende a sobrepasar lo real. La dolce vita (1960) marcó el fin de este periodo en la obra del director. La cinta ofrece una trama que desnuda a la sociedad italiana.


Ocho y medio
 (1963) marcó el comienzo de la segunda etapa del cine felliniano, -así como su reconocimiento en el cine comercial- lleno de fantasía. De esta cinta, el director dijo lo siguiente: “Quería hacer una película honrada, sin engaños, que pudiera ser provechosa para todo el mundo, para enterrar lo que está podrido en cada uno de nosotros. Pero, a fin de cuentas, yo mismo soy incapaz de enterrar nada. Quisiera decirlo todo y no tengo nada que decir”.


Uno de sus mejores filmes fue La Strada, que presentó a dos personajes entrañable para el cine: Gelsomina en quien habitan la tristeza, la incertidumbre, la dulzura, el fracaso y la nostalgia, pero, extrañamente, es la dulzura del clown, y Zampanó la fuerza bruta, el egoismo, la perversión. Sólo con esta cinta Fellini alcanzó más de cincuenta premios, no menos importantes que los otorgados por sus más de 20 películas en las que trabajó como director y en 50 como guionista.


En 1993, poco antes de su muerte, recibió su quinto Oscar al conjunto de su carrera, a ésta acudió Sofia Loren y Marcello Mastroianni, sus dos más célebres actores, y su esposa, Giulietta Masina.

federico fellini peliculas


Sus películas resultan, como siempre dijo, un buen vino: duran un instante y te dejan en la boca un sabor a gloria; es nuevo en cada sorbo y, como ocurre con todo, nace y renace en cada saboreador.

Fuente: Federico Fellini: el cine-espectáculo

Referencias: