Fernando Arrabal: el escritor surrealista que inspiró a Jodorowsky

Sábado, 4 de noviembre de 2017 13:25

|Diego Cera

El escritor que debes conocer para darle un giro completo a tus pensamientos.


De la mente del señor Jodorowsky ya no podemos decir mucho porque además de ser un ente complejo, es también un alma, digamos, demasiado sensible. Sin embargo, algo de lo que probablemente tengamos licencia es de elogiar su evidente genialidad, aquella que nos ha llevado a pensar que con la mente es posible viajar hacia mundos que sólo existen en nuestro inconsciente. Poder traerlos a nuestra realidad no como pensamientos sino como bienes palpables. Resumiendo, todo lo que existe en nuestra mente puede realizarse; sólo hace falta desearlo.



Llamémosle escritor, filósofo o psicomago, Alejandro nos invita, a través de sus palabras, a destapar un mundo que a pesar de parecer ajeno a nuestra realidad convive con ella constantemente. Universos que están construidos de nuestros deseos y traumas. En ese sentido, la idea de que puedan ser llamados a un plano más tangible no suena tan descabellada. Lejana sí, mas nunca imposible.


¿Pero de dónde viene todo esto?, ¿será posible que Jodorowsky hubiese formulado él solo todas estas teorías? De nuevo, no estamos poniendo en tela de juicio ese genio que sus fans le atribuyen eternamente, no obstante, antes de que la psicomagia fuese la potencia de pensamiento que hoy se pretende que sea, existió el caos, la cumbia y la ausencia de razón. Mucho antes de que el director de El Topo se convirtiera en una figura mesiánica capaz de guiarlos por el camino de la iluminación. Previo a todo ello estuvo el Grupo Pánico, un movimiento liderado por Fernando Arrabal, el verdadero autor de esos sueños en los que decadencia y carnaval son sinónimos definitivos.



Para Arrabal la idea de los contrarios no existe, todo converge en un universo surrealista en el que nuestras ideas se configuran de tan manera que encuentran a sus parejas perfectas y de esa forma nacen las imágenes más grandes jamás concebidas por el hombre.


«Una manera de expresión presidida por la confusión, la memoria, la inteligencia, el humor y el terror».
─ Fernando Arrabal sobre el Grupo Pánico


Haciendo alegoría al dios Pan griego, aquél fauno alegre y juguetón dotado de una interminable potencia sexual, Arrabal bautiza un grupo que nace del vino, el juego, pero sobre todo de la lectura, la literatura y las ciencias a las que el autor de libros como Champán para todos considera necesarias para la creación de sus obras.



En uno de los momentos cómicos de su carrera, cuando se reunió con Fernando Sánchez Dragó, Isidro Juan Palacios, Félix Gracia Plou, André Malbí. Luis Maggi, Antonio López Campillo, Mario Satz para debatir sobre el milenarismo y su relación con la llegada del año 2000, Arrabal, quien no era lo que se conoce como un bebedor empedernido, llegó ebrio a la mesa redonda en la que los pensadores ahí reunidos exponían sus ideas. A pesar de su avanzado estado etílico, Arrabal pudo exponer un discurso que, entre balbuceos, refería a una filosofía del amor y la libre convivencia entre contrarios.



Si bien conocer este pensamiento no nos convertirá en jodorowskys, es un hecho que revolverá nuestras mentes, no para mal, sino para conducirnos a un despertar tan necesario hoy como en 1962 año en el que se creó el pánico o 1989 en la noche del milenarismo. Vivamos, pues, no según la obra de Arrabal, sino bajo los preceptos de la vida, el deseo y la razón; la fe y el pecado; la luz y la basura que supone nuestra derrumbada sociedad.


Diego Cera

Diego Cera


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