Frases de Mary Shelley para alcanzar la perfección humana
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Frases de Mary Shelley para alcanzar la perfección humana

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Por: Samuel Garcia

9 de marzo, 2016

Letras Frases de Mary Shelley para alcanzar la perfección humana
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Por: Samuel Garcia

9 de marzo, 2016

Cuando no es reconocida como la esposa del poeta Percy Bysshe Shelley, es reconocida como la hija de la aclamada escritora Mary Wollstonecraft y del novelista y filósofo William Godwin. Incluso cuando recibe méritos por sí misma, en varias ocasiones vive bajo la sombra del grandioso monstruo que ella misma creó, Frankenstein.

Aún así, la escritora, editora y crítica Mary Shelley es considerada como una de las mujeres más cultas y audaces de la literatura.

Algunas veces olvidamos que Frankenstein no es justamente lo que Hollywood nos ha enseñado desde hace ya varios años. La obra original perteneciente a Shelley -quien también es considerada como una de las pioneras en el género de ciencia ficción- es una exploración del ser humano mismo, una cautivadora historia sobre los peligros de la ciencia, y una muestra sobre la destrucción y perfeccionamiento del hombre.

Es por eso que en esta ocasión, te presentamos frases de Mary Shelley que te ayudarán a alcanzar tu máximo potencial como persona.

RothwellMaryShelley

“El ser humano que quiere alcanzar la perfección debe mantener la serenidad y la calma, sin permitir que una pasión o un deseo circunstancial se entrometa en su espíritu”.

“No deseo que las mujeres tengan más poder que los hombres, sino que tengan más poder sobre sí mismas”.

“¿Por qué no he de continuar por estas olas indómitas y a la vez sumisas? ¿Qué podría detener un corazón decidido y la voluntad firme de un hombre?”.


Mary Shelley

“Nada contribuye a tranquilizar la mente como un propósito firme, un punto en el que pueda el alma fijar sus ojos intelectuales”.

“Sé que usted busca el conocimiento y la sabiduría, como yo lo hice una vez; y espero vívamente en que la satisfacción de sus deseos no resulte ser una serpiente que le muerda, como ha sucedido en mi caso”.

“Te juro que hubiera preferido permanecer siempre en la ignorancia. Antes eso que descubrir la ingratitud y la depravación de una persona tan querida por mí”.

“Estamos ligados por vínculos tenues a la prosperidad o a la ruina”.


Ahora cada vida era una piedra preciosa, cada aliento humano encerraba mucho más valor que la más hermosa de las joyas talladas, y la disminución de almas que se producía día a día, hora a hora, sumía los corazones en la más profunda tristeza.


“Nada contribuye a tranquilizar la mente como un propósito firme, un punto en el que pueda el alma fijar sus ojos intelectuales”.


La contemplación de la grandiosidad de la naturaleza siempre confirió nobleza a mis pensamientos, haciendo que olvidara las preocupaciones cotidianas”.

Mortal, podrás odiar, pero ¡Ten cuidado! Pasarás tus horas preso de terror y tristeza, y pronto caerá sobre ti el golpe que te ha de robar para siempre la felicidad”. 

FRANKENSTEIN

¡Con qué facilidad varían nuestros sentimientos y qué extrañamente nos aferramos a la vida en momentos de desesperación!

“No desesperaremos. No somos cobardes ni fatalistas; creemos que Dios ha puesto en nuestras manos los medios para nuestra supervivencia y vamos a sacarles el máximo provecho”. 


“Nada causa tanto pesar al espíritu humano como el que, después de una rápida sucesión de acontecimientos que le llevan a un estado de congoja, se sucedan la mortal calma de la inacción y la certeza de lo irremediable, condiciones que le privan de experimentar tanto el miedo como la esperanza”. 

Amo la vida, pese a que no es más que un cúmulo de angustias, y la defenderé”.

“Es justicia, no caridad lo que está deseando el mundo”.


frases de mary Shelley

“¡Cuán extraña es la naturaleza del saber! Se aferra a la mente como el musgo a la roca”. 

“¿Por qué razón el hombre se vanagloria de poseer una sensibilidad superior a la del bruto? Si nuestros impulsos se limitaran al hambre, la sed y el deseo, seríamos casi libres; pero nos conmueve la más ligera brisa, y tan sólo una palabra o la imagen que ésta despierta en nosotros, inquieta nuestro espíritu”. 

“El remordimiento anulaba cualquier esperanza. Era el autor de males irremediables, y vivía bajo el constante terror de que el monstruo que había creado cometiera otra nueva maldad”. 

“Busca serenamente la felicidad y evita la ambición, aunque ésta sea en apariencia tan inofensiva como la que persigue el camino de la ciencia”.




Referencias: