Frases para entender que para el amor no hay edad
Letras

Frases para entender que para el amor no hay edad

Avatar of Eduardo Limón

Por: Eduardo Limón

11 de abril, 2016

Letras Frases para entender que para el amor no hay edad
Avatar of Eduardo Limón

Por: Eduardo Limón

11 de abril, 2016



El pulso se acelera y desacelera a lo largo de toda una vida. Razón suficiente para saber que hasta el último segundo podemos sentir los influjos del amor y la pasión sin ningún impedimento, sin cerrar nuestra perspectiva a que el palpitar no sólo es modificable por alguien mientras se es joven. La cabeza y el alma son posibles de perder a cualquier edad.

Para el amor no hay edad

Mario Benedetti, ese poeta uruguayo que nos enseña desde que somos adolescentes a conocer el traslado del amor a las palabras por la sencillez y cotidianidad de sus contenidos, plasma en la que quizá sea su obra más famosa en este mundo – “La tregua” – esa posibilidad siempre abierta que conocemos bajo el nombre de enamoramiento.

En el transcurso de su novela, retrata la vida de un tal Martín Santomé, quien en la víspera de su jubilación y tras la muerte de su esposa se ve sumergido en una depresión tan grande como para sentir sus días acabados ¿Qué es lo único que salvará (aunque sea por un momento) a dicho protagonista? La decisión de ser feliz y aceptar que tener una pareja después de creída la pérdida de vitalidad es el mejor desengaño en el planeta Tierra.

love

La transparencia (característica) con la que Benedetti muestra el hallazgo y los golpes de una pasión nos hacen vibrar entre tanta verdad, entre líneas que erizan la piel. Letras que dan figura a los cambios emocionales e ideológicos pertenecientes a la edad, a la experiencia en el amor. La composición literaria en nuestras manos no logra mas que recordarnos esos ojos sinceros, ese abrazo cálido, esa seguridad en el cuerpo compañero y esa complicidad siempre necesaria. Los elementos primordiales para continuar respirando.

Así, con un hombre mayor y el pensamiento fatalista de quien cree extraviada la juventud que se requiere para una infatuación, en esta narración Mario Benedetti nos aporta frases lo suficientemente conmovedoras como para reconocer que sin importar cuántas canas, arrugas o días transcurridos haya en nuestra existencia, un beso es eternamente requerido y aceptado.


Para el amor no hay edad


“El sexo es (para mí, al menos) un ingrediente menos importante, menos vital; mucho más importantes, más vitales, son nuestras conversaciones, nuestras afinidades”
.

 

“Hay dentro de mí un señor que no quiere forzar los acontecimientos, pero también hay otro señor que piensa obsesivamente en el apuro”.

Para el amor no hay edad 


“Es evidente que Dios me concedió un destino oscuro. Ni siquiera cruel. Simplemente oscuro. Es evidente que me concedió una tregua. Al principio, me resistí a creer que eso pudiera ser la felicidad. Me resistí con todas mis fuerzas, después me di por vencido y lo creí. Pero no era la felicidad, era sólo una tregua”.


“Vos hacés el amor con cara de empleado”.

Para el amor no hay edad 


“La experiencia me ha enseñado que uno de los métodos más eficaces para derrotar a un rival en el vacilante corazón de una mujer es elogiar sin restricciones a ese mismo rival, es volverse tan comprensivo, tan noble y tolerante que uno mismo se sienta conmovido”.

 

“Ella me daba la mano y no hacía falta más. Me alcanzaba para sentir que era bien acogido. Más que besarla, más que acostarnos juntos, más que ninguna otra cosa, ella me daba la mano y eso era amor”.

 Para el amor no hay edad


“A mí me cuesta ser cariñoso, inclusive en la vida amorosa. Siempre doy menos de lo que tengo. Mi estilo de querer es ése, un poco reticente, reservando el máximo sólo para las grandes ocasiones. De modo que si siempre estuviera expresando el máximo, ¿qué dejaría para esos momentos (siempre hay cuatro o cinco en cada vida, en cada individuo) en que uno debe apelar el corazón en pleno? También siento un leve resquemor frente a lo cursi, y a mí lo cursi me parece justamente eso: andar siempre con el corazón en la mano”.

 

“Lo que uno quiere de verdad, es lo que está hecho para uno; entonces hay que tomarlo, o intentar: En eso se te puede ir la vida, pero es una vida mucho mejor…”

Para el amor no hay edad


“Así estamos, cada uno en su orilla, sin odiarnos, sin amarnos, ajenos”.

 

“Cuántas palabras sólo para decir que no quiero parecer patético”.

Para el amor no hay edad


“De pronto tuve consciencia de que ese momento, de que esa rebanada de cotidianidad, era el grado máximo de bienestar, era la Dicha. Nunca había sido tan plenamente feliz como en ese momento, pero tenía la hiriente sensación de que nunca más volvería a serlo, por lo menos en ese grado, con esa intensidad”.

 

“No es la eternidad pero es el instante, que, después de todo, es su único sucedáneo verdadero”. 

 Para el amor no hay edad


“El 10 de abril: Bueno, ¿y qué era? Todavía no lo sé. Me atraían sus ojos, su voz, su cintura, su boca, sus manos, su risa, su cansancio, su timidez, su llanto, su franqueza, su pena, su confianza, su ternura, su sueño, su paso, sus suspiros. Pero ninguno de estos rasgos bastaba para atraerme compulsiva, totalmente. Cada atractivo se apoyaba en otro. Ella me atraía como un todo, como una suma insustituible de atractivos, acaso sustituibles”. 

 

“Cómo la necesito. Dios había sido mi más importante carencia. Pero a ella la necesito más que a Dios”.

  Para el amor no hay edad 

Estar de frente al rostro amado, a esas mejillas y esos labios que te hacen conocer los misterios del universo en un solo punto es una experiencia sin caducidad. ¿Hasta cuándo aceptaremos los humanos que las restricciones de ese tipo no son mas que inventos para dirigirnos a la desgracia?


***
Te puede interesar:

10 poemas para decirle al amor de tu vida que estarás a su lado pase lo que pase

Amor de mi vida






Referencias: