Hoy, como nunca, me enamoras y me entristeces

Viernes, 2 de febrero de 2018 11:08

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hoy como nunca poema ramon lopez velarde



Sin duda alguna, Ramón López Velarde (1888-1921) es el poeta nacional. Gracias a sus letras, su papel durante la Revolución Mexicana y su increíble búsqueda por una nación libre se convirtió en un ícono de la literatura mexicana. Su poema "La suave patria" es un homenaje a la historia de México. Pero López Velarde no sólo escribía sobre el amor a su tierra, sino también sobre el desamor y los dolores de perder al ser amado. A continuación, te compartimos un poema de este escritor mexicano.



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HOY COMO NUNCA


A Enrique González Martínez


Hoy, como nunca, me enamoras y me entristeces;

si queda en mí una lágrima, yo la excito a que lave

nuestras dos lobregueces.


Hoy, como nunca, urge que tu paz me presida;

pero ya tu garganta sólo es una sufrida

blancura, que se asfixia bajo toses y toses,

y toda tú una epístola de rasgos moribundos

colmada de dramáticos adioses.


Hoy, como nunca, es venerable tu esencia

y quebradizo el vaso de tu cuerpo,

y sólo puedes darme la exquisita dolencia

de un reloj de agonías, cuyo tic-tac nos marca

el minuto de hielo en que los pies que amamos

han de pisar el hielo de la fúnebre barca.


Yo estoy en la ribera y te miro embarcarte:

huyes por el río sordo, y en mi alma destilas

el clima de esas tardes de ventisca y de polvo

en las que doblan solas las esquilas.


Mi espíritu es un paño de ánimas, un paño

de ánimas de iglesia siempre menesterosa;

es un paño de ánimas goteando de cera,

hollado y roto por la grey astrosa.


No soy más que una nave de parroquia en penuria,

nave en que se celebran eternos funerales,

porque una lluvia terca no permite

sacar el ataúd a las calles rurales.


Fuera de mí, la lluvia; dentro de mí, el clamor

cavernoso y creciente de un salmista;

mi conciencia, mojada por el hisopo, es un

ciprés que en una huerta conventual se contrista.


Ya mi lluvia es diluvio, y no miraré el rayo

del sol sobre mi arca, porque ha de quedar roto

mi corazón la noche cuadragésima;

no guardaba mis pupilas ni un matiz remoto

de la lumbre solar que tostó mis espigas;

mi vida sólo es una prolongación de exequias

bajo las cataratas enemigas.


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Si quieres conocer más poesía mexicana, Rodolfo Usigli y sus poemas de la muerte, y Rosario Castellanos con su valiente poesía del amor son grandes figuras entre los escritores mexicanos.


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