Letras

Invitación a la danza sexual

Letras Invitación a la danza sexual

 

Aphrodite_of_Milos

Desde pequeño me vi sumergido a la incesante

Admiración por la naturaleza, esa profusión del deleite

Al mirar un colibrí, ese gorrión en la copa del ciruelo,

A la placentera contemplación del cielo,

Colmado de estrellas con brillo intermitente y

De galaxias de aspecto reminiscente.

 

Empero, siempre llego a ese paroxismo incontrolable

Al instante en que mis ojos observan tu belleza inmensurable.

Eres una mujer que incita el amor,

Ese amor mezclado con esa sustancia esencial llamada deseo.

Tu cuerpo quema dulcemente con ese sutil ardor

Al encontrarnos en esa especie de jugueteo.

 

No desprecies mi mirada, no la sentencies,

No la tergiverses tildándola de lasciva, de lujuriosa,

Te aseguro que no se trata de una atestada de concupiscencia.

Mujer, tienes que discernir entre lo pecaminoso y la danza del placer,

Ambos con vertientes antagónicas.

 

Te observo y noto que tú eres como Venus,

Con la singularidad de que ella está esculpida en mármol,

De un material frío, sin vida aparente.

Tú estás formada por material que lleva la vida innata,

Tu cuerpo adherido a una sensualidad intensa

Provoca los más paradisiacos y apasionados estados del alma.

 

Son varias las noches en que tú apareces desnuda,

Sin la ropa culpable de ocultar la belleza femenina.

Se reproduce un efímero pero fascinante acto sexual,

Nos encontramos en ese lugar donde la tierra se fusiona con el mar,

Contemplando el ocaso

Y en el instante en que el Sol toca por vez primera al líquido vital

Comienza la unificación de los cuerpos.

 

Mis las labios juegan alrededor de tu sensible cuello

Como inauguración al orgasmo posterior.

En seguida mis manos acarician fuertemente tus senos

Mientras el sonido provocativo de tu alma es percibido por mis oídos.

Te pones de espaldas manipulando tus nalgas

Como queriendo asfixiar mi pene que se endurece paulatinamente.

 

El siguiente acto es cuando beso los dos pares de labios

Situados al sur de tu existencia,

Los encuentro asaz lubricados,

Dándome la señal de iniciación.

 

Nos recostamos suavemente en la arena,

La noche nos abriga y las estrellas desvelan su presencia.

Frente a frente nos miramos deseosos del coito,

Mi falo al alcanzar el punto máximo de excitación

Entra al recorrido celestial donde las mentes se encuentran en otra dimensión.

 

Una y otra vez la fricción aumenta la agitación corporal,

Tus pezones ya erectos son recorridos por mi traviesa lengua,

En momentos muerdo delicadamente tus senos,

Acto que parece enloquecerte.

 

Permutamos de posición, ahora te acomodas boca abajo,

Recostada me pides que te penetre fuertemente,

De pronto en la escena aparece el mar,

Que nos envuelve brindándonos una sábana acuática.

 

Sin detener la cópula,

Al oriente alumbrándonos con su fulgor,

Aparece en el dosel, la luna.

 

Nos levantamos en posición para poder vislumbrar

Ese oscuro lugar donde el mar parece fundirse con el firmamento

Y viceversa.

 

Colocándome detrás de ti

Nuestros órganos vuelven a unirse,

Mi brazo izquierdo toma tu cadera

Mientras el derecho estimula tu clítoris.

 

El último acto trata sobre

El advenimiento de las sustancias y

Melodías que delatan el orgasmo.

 

Nuestros cuerpos exánimes,

Saciados de placer,

Quedan acostados mientras el mar

Los recoge y los lleva hasta el centro de su origen.

 

Así es la puesta en escena en mi mundo onírico,

Erótica, sensual y placentera,

Donde los personajes son:

El mar, la luna, el Sol y nuestros cuerpos encendidos.


Referencias: