La experiencia de la ayahuasca, LSD y otras drogas según los grandes escritores
Letras

La experiencia de la ayahuasca, LSD y otras drogas según los grandes escritores

Avatar of Eduardo Limón

Por: Eduardo Limón

12 de abril, 2016

Letras La experiencia de la ayahuasca, LSD y otras drogas según los grandes escritores
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Por: Eduardo Limón

12 de abril, 2016

El sonido que suena en todos los sentidos

de todo cuanto haya sido Creado

todas las combinaciones que se presentan una

y otra vez de nuevo como antes  —

Toda posible Combinación del Ser — todas

las viejas: —todas las antiguas hindúes.

Los universos plurales-Sabahadabadie

que suenan en Grandilocuente

Juxtaposición Barbada

con todos sus minaretes y torres

iluminadas por la luna

entrelazados con el hierro

o el encaje de porcelana,

todos han existido  —

y los Sabios de

blancos cabellos sentados con las piernas cruzadas en

un diván femenino —

escuchando con atención cualquier música que llegara

del bosque o de la calle,

cualquier pájaro que silbara en la plaza del mercado

cualquier nota que diera el reloj para decir

Tiempo (…)


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El fragmento del poema anterior pertenece a Allen-Ginsberg, y formó parte de una carta que dirigió a su preciado amigo William Burroughs; ambos hombres fascinados por la droga máxima selvática: la ayahuasca, y lo que pudieran encontrar en el exotismo de Sudamérica. El autor de “Queer” fue el primero en viajar a estos destinos y después intercambiar correspondencia con Allen en una especie de acompañamiento para la supervivencia en dicha aventura.


Por su parte, Burroughs logró estructurar la novela “El almuerzo desnudo” con dichas vivencias; pero no fue el único que se enfocó en la escritura guiada por la alucinación o la mística de la droga a lo largo de nuestra civilización, ni el único en dar cuenta literaria sobre su acercamiento con la adicción esclarecedora. Bastantes libros en el transcurso de la humanidad sirven como testimonio que cruza la mímesis con el acto diegético.

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William Shakespeare


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Uno de los últimos hallazgos en la investigación histórica es que el genio isabelino, Shakespeare, pudo haber escrito sus más grandes obras bajo los efectos de la marihuana. Incluso Thackeray, autor de dicha indagación, apunta a un soneto en específico como resultado directo de sus consumos.

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Jack Kerouac


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Aunque un poco obvia su mención, este líder del hípster americano de antaño no puede faltar como uno de los más importantes testigos del consumo y sus consecuencias tanto en la literatura como en el desvanecimiento fútil de la existencia.


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Philip K. Dick


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En este escritor se pueden rastrear atisbos de su percepción suprasensible gracias a “El hombre en el castillo”, “La segunda variedad” y otros títulos anteriores a los años 70, cuando su vida se vio plagada por el speed. Incluso, en "A Scanner Darkly" se alcanzan a escuchar remanentes de su vida excesiva.


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Charles Baudelaire


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Justificando su adicción a los estupefacientes en una búsqueda por el abandono poético de lo mundano, Baudelaire tiene un fuerte encuentro con el hachis, el opio y demás elementos narcóticos para su producción literaria. Cabe destacar entre ella su aclamado libro “Los paraísos artificiales”, el cual se considera un manual epistemológico para el adicto.


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Aldous Huxley


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Con una marcada fijación por la ingesta de eso que altera al cuerpo, el creador de un mundo idílico, utilitarista y supuestamente feliz, halló en “Las puertas de la percepción” la voz exacta para dar rienda suelta a sus vivencias con la mescalina y el peyote.



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Ken Kesey

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Miembro primordial de The Merry Pranksters, grupo dedicado a la experimentación lúdica del LSD y demás, escribió “One Flew Over the Cuckoo’s Nest” como el vestigio de sus vivencias cual sujeto de pruebas en una investigación por el gobierno estadounidense. Situación que, según sus propias palabras, modificó la manera en cómo veía a la sociedad y al mundo en sí.


La ruptura con lo que conocemos como realidad no necesariamente dirige a la destrucción o al encuentro con circunstancias ilusorias, de hecho, puede ser la puerta justa para un trayecto cognoscitivo lejano de nuestra visión cotidiana. Estos autores son la muestra ideal de que, sí, aun pagando las consecuencias físicas del consumo, el encuentro, según algunos escritores con estas posibilidades, es una alternativa de creación.



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