Todos estamos atrapados en un libro que leemos completamente solos

Martes, 13 de febrero de 2018 13:11

|Fernanda Glez
la literatura mas que un espacio entre lineas fernanda gonzalez



En el siguiente cuento de Fernanda González la protagonista descubre que nuestras vidas son como la Literatura, que la experiencia del lector que se enfrenta en soledad a las letras es similar a la forma en la que nos enfrentamos a las dificultades del día a día.



la literatura mas que un espacio entre lineas fernanda gonzalez 1



LA LITERATURA, MÁS QUE UN ESPACIO ENTRE LÍNEAS


Desde tiempos antiguos, así como los 22 años que he vivido, se ha escuchado que leer abre puertas a nuevos mundos. El salvavidas que ha evitado que me ahogue en el charco de la cotidianidad; además de impulsar mi creatividad y ampliar mi visión del mundo. Solía leer por los motivos anteriores, y aunque aún son válidos me he dado cuenta que a la única que ayudan es a mí. Por ello doy gracias a los escritores, por no haber creado una literatura egoísta, aunque muchas veces sea percibida de esa manera, por ser una actividad que se hace en soledad. Pero uno nunca está solo; el escritor te acompaña a lo largo de la lectura, y poco a poco su voz se evapora y el personaje nace del humo. Tomé conciencia de esto cuando entré en el mundo de la escritura.


En un principio pensé que era yo quien escribía, pero el personaje cada vez me arrebataba sin piedad la pluma de las manos. Era él quien narraba, sufría, reía cada vez que cerraba mi cuaderno. Fue hasta que dejé de llamarle personaje que todo cobró sentido para mí. Era una persona, un ser humano, no común y mucho menos corriente. Un ser como tú y como yo. A partir de ese día, cada vez que me acercaba a un librero escuchaba la sinfonía de corazones palpitando. Algunos era alegres, otros ansiosos, y había un par cuyo corazón apenas latía por la pena. Un grito ahogado en mi garganta quería salir por ellos. Decirles que no sólo los sentía, como tanta gente dice sin saber qué es lo que vive el otro.


Lo irónico era que al cerrar cualquier libro mi corazón se endurecía. De alguna manera la tinta se secaba y dejaba de escribir en mis venas. Me molestaba la gente a mi alrededor, no, me irritaba el mundo. Eran torpes, crueles, egocéntricos, de los que sólo con tocar hacen sufrir. Pero por otra parte, lo que más odiaba de la gente era que fueran impacientes e indiferentes conmigo. ¿Por qué no comprendían que no era perfecta? Si tan sólo se tomaran el tiempo de leer un poco más, entenderían.


En ese instante sentí el peso de un librero caer sobre mí. Me encontraba sepultada entre libros y todos a la par me susurraban: “abre sus historias”. Una idea descabellada que terminó por guiarme a la razón. Le puse lentes a mi corazón y la tinta que se había secado volvió a escribir. Al tomar la mano de alguien más, la tinta trazaba sobre su piel y la mía, pude sentir. Vivimos una situación de violencia, discriminación, injusticia, abusos, indiferencia, todo porque nos hemos acostumbrado a leer en soledad.


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Algunos grandes poetas mexicanos han escrito sobre la muerte. Si te interesa conocer sus obras, te recomendamos leer a Jaime Sabines y al joven escritor Gerardo Arana.



REFERENCIAS:
Fernanda Glez

Fernanda Glez


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