Letras

La política cultural en el D.F.

Letras La política cultural en el D.F.

WELCOME TO MEXICO CITY,

  1. aquí encontrarás el metro atascado a “la hora pico”, embotellamientos habituales gracias a marchas, conciertos masivos, playas, pista de hielo y un largo etcétera de actividades cero lucrativas y poco educativas. Vivir en la Ciudad de México no es cosa sencilla. El caos, la violencia y la inseguridad son algunas de las características que han hecho que el ciudadano se acostumbre y viva el día a día estresado. Por necesidad, el entretenimiento masivo casi siempre está incluido en los fines de semana, cuando el chilango descansa de una semana ajetreada. 
  1. La “Capital en movimiento” (slogan que el Jefe de Gobierno, Marcelo Ebrard, introdujo durante su administración) es habitada por 8 millones de ciudadanos que no sólo se molestan cuando suben el precio de la gasolina o la tortilla, sino que también disfrutan de las distintas actividades consideradas como "culturales" por el Gobierno del Distrito Federal. Playas artificiales en primavera, pista de hielo que ameniza el frío en época invernal, noches de museos, conciertos gratuitos en la plancha de zócalo, paseos sobre bicicleta en el centro histórico, entre otros eventos, son parte del programa que la Secretaría de Cultura de la ciudad tiene. 
  2. No está mal divertir a la sociedad, el problema surge cuando estas actividades se hacen únicamente para entretener a la sociedad y no para cultivarla; es decir, “pan y circo para el pueblo”. El error de la política cultural en el Distrito Federal es que el Estado no crea condiciones culturales para que la sociedad desarrolle su juicio crítico. Asimismo, los foros, centro culturales y algunos museos quedan sometidos a una programación que difícilmente dará abasto al universo de 
  3. expresiones emergentes. 
  4. El periodista Ernesto Pliego explica que en el Distrito Federal se confunden los actos masivos con lo que en realidad es cultura, “…que es saber, que es placer, que es conocimiento y que se da en muchas instancias, se da privadamente, en un teatro, en un cine, en una galería”. Y efectivamente a partir de aquí, se acaba con la cultura y sus espacios de recreación. Es lamentable que específicamente en la Ciudad de México, el Estado no actúe como parte de un sistema para gestionar iniciativas individuales y privadas. En cambio, termina siendo el primer obstáculo para la expresión, el intercambio de ideas y la creación de programas culturales variados. 

  1. Es cierto que existen distintas iniciativas para contribuir, difundir y divulgar las nuevas corrientes culturales, como el Festival de México o Código DF; pero finalmente no se ha logrado lo que se espera, o al menos eso reclama Elena Cepeda, actual Secretaria de Cultura del Distrito Federal. “No todo son campanas al vuelo, hay artistas a los que no se les ha podido dar el apoyo necesario, me refiero por ejemplo al cine, que no se le ha podido ayudar aunque se logró hacer la Comisión de Filmaciones”.


    Cepeda está a unas semanas de abandonar su puesto como funcionaria y confiesa que existe una necesidad real entre la Secretaría de Cultura, la Comisión de Cultura, la Asamblea Legislativa y la Cámara de Diputados, ya que cuando se asignan los recursos no se toman en cuenta las necesidades de la ciudad. La buena noticia es que para este año, la Secretaría busca un presupuesto de 800 millones de pesos para recuperar, mantener y promover la cultura de la ciudad; la mala es que dicha solicitud se encuentra en “veremos” por parte de la Asamblea Legislativa del DF. Entonces, ¿cómo atender las necesidades de los ciudadanos sin suficientes recursos monetarios? La respuesta no solamente está en el presupuesto, sino también en la calidad de las actividades. Cabe mencionar que sí hay eventos públicos que ofrecen calidad al espectador, aunque muchas veces exceden el ingreso de la sociedad (son demasiado costosos). “Lo lamentamos, pero la cultura cuesta”, mencionó el director del Festival de México, Gerardo Estrada. Dentro de unos meses comienzan elecciones, ¿cuáles son las propuestas culturales de los candidatos? ¿quién ganará en el Distrito Federal? ¿qué cambiará? Lo único que se sabe es que la cultura es quizás la necesidad menos considerada por los candidatos, los partidos y los mismos gobernantes. Ellos no toman en cuenta que la educación de un país está vinculada con las tradiciones y la cultura de una sociedad tan ecléctica y diversa como la que habita nuestra capital. Es difícil vivir en la Ciudad de México, puede ser que el mismo ritmo caótico, el tráfico y el estrés no cambien después de las elecciones; pero finalmente, si las cosas siguen igual, empecemos por hacer que esta política cultural no sólo sea obligación del gobierno y emprendamos un camino para desarrollar nuestro pensamiento crítico.


Referencias: