Letras

La vida no es sólo llegar al destino, sino cómo vivimos el camino

Letras La vida no es sólo llegar al destino, sino cómo vivimos el camino

Te presentamos esta reflexión sobre la vida y felicidad, respecto al camino que andamos hasta encontrar eso que tanto queremos y que en ocasiones está frente a nosotros pero lo ignoramos.

Texto por María Gracua


Si te preguntan qué es la felicidad, ¿qué responderías? Si eres como yo, es una duda que tuve gran parte de mi vida: cuando me comprometa, me case, tenga un hijo, baje esos 3 kilos, consiga mi trabajo soñado. Sin duda, serán días que nunca olvidaré, pero no creo que la respuesta a esa eterna interrogante se encuentre en ellos. 


Cada día pareciera que más gente se dedica a coleccionar cartones y cosas materiales. Como si la felicidad se encontrara en ir tachando cosas cual lista de mercado. Como si la felicidad fuese el destino y sólo hubiese un camino para llegar, igual que quien va de Lima a las playas del sur en verano. Pero yo no. En donde la gente ve solamente un solo carril, yo veo un sinfín de posibilidades, y la clave está en decidir qué hacer con ellas. 



Hoy, por ejemplo, al pensar en felicidad viene a mi mente el día que conocí la Laguna Humantay en Cusco. A 4 mil 200 msnm tuve que realizar una caminata y en subida para llegar al destino. Al estar al pie de la montaña, mi mente empezó a tener vida propia. 

“¿Podré llegar sin ayuda a la cima? Claro que sí. Pero, ¿si a la mitad ya no puedo más y necesito ir en caballo? No quiero pagar por uno. ¿Pero si realmente lo necesito? ¿Si voy en caballo y me caigo? O Peor, ¿si se cae por el precipicio? ¿Si se mecha con otro caballo como me pasó hace años?” Esas y mil preguntas más empezaron a pasar por mi mente como créditos al final de una película, pero decidí ignorarlas.


La vida no es sólo llegar al destino, sino cómo vivimos el camino 1


Hice lo que sé hacer mejor la mayoría del tiempo y hacerle caso a mi instinto. Opté por intentar subir sin ayuda, no iba a rendirme sin antes tratar. Es así que empezó la caminata y 10 pasos después me senté a descansar. Ese fue mi ritmo la primera mitad del tramo, pero no me iba a rendir. La segunda mitad no me hizo sufrir tanto como la primera, a pesar de ser más empinada; pero como todo en la vida, después de un poco de práctica se va haciendo más fácil menos complicado.


La vida no es sólo llegar al destino, sino cómo vivimos el camino 2


Ese día cada persona eligió su camino para llegar a la cima, pero todos teníamos la misma meta: llegar a la laguna y tomarnos la foto perfecta para Instagram. Lo mismo pasa en la vida real. A veces se siente como fuera una competencia y gana el que llega primero, pero si nos la pasamos mirando hacia los lados, no disfrutaremos el camino ni la maravillosa vista de éste. Porque la vida no es sólo llegar al destino, sino cómo vivimos la travesía. 


La vida no es sólo llegar al destino, sino cómo vivimos el camino 3


***

Te puede interesar:

Las almas libres están destinadas a encontrarse

Cuatro pasos para ser verdaderamente feliz


Referencias: