Las mejores frases de José Agustín

Las mejores frases de José Agustín

Por: Tania Juarez -

¿Quién es José Agustín Ramírez? Mucho se ha escrito sobre él, hay diversas entrevistas que podrán ayudar mejor a entender quién fue... El cineasta, periodista, dramaturgo y escritor destacó en la historia principalmente por su labor en las letras mexicanas, implementó un nuevo estilo: ágil, fresco, divertido y con tintes poéticos que llevaron a la literatura del país a un paso diferente, dejando el elitismo atrás para incluir al sector de la población más incomprendido: los jóvenes.

Junto a Parménides García Saldaña y Gustavo Sainz, pertenecieron a la Literatura de la Onda, cada uno con su particular estilo; sin embargo, siempre utilizaron el lenguaje slang, crítica a las buenas costumbres, el tratamiento de los temas contraculturales y las canciones favoritas de rock and roll implícitas en cada historia.

  71 años de jose agustin  

José Agustín es una figura esencial para la literatura, no sólo por ser el único sobreviviente de esa generación que hasta hoy es la voz de los jóvenes incomprendidos, al igual que desde su primera publicación, cuando tenía sólo 19 años: La tumba.

Como alguna vez mencionó el escritor Juan Villoro: “Si a José Agustín le pagaran las regalías de los libros que muchos hemos leído gracias a él, en estos momentos estaría nadando en la alberca de Elvis Presley”. Por su aportación a la historia y la literatura, a sus 71 años de vida lo celebramos con algunas frases imperdibles de su literatura, que ejemplificarán su pensamiento trasladado a la escritura con mayor claridad.

  Jose Agustin en la FIL  

“Sabes Elsa – Elsa, bien sé que sólo nos hemos visto dos conmovedoras veces, mas esas ambas ocasiones han sido suficientes para comprender que eres algo que ha penetrado en mí; ha sido tu sonrisa un aliciente, y tus ojos  (grises, radiantes, bellísimos) los que imperan en mi mente desde que te conozco, los que me harían luchar contra todo si supiera que no los miraría jamás…”

“Jamás la iba a encontrar porque ella no quería que él la encontrara”.

“Le parecía un ídolo azteca, una escultura de obsidiana, nunca había conocido a nadie con un corte indígena tan puro y tan hermoso”.

“Ya estuvo de todos esos pinches estereotipos de México-como-país-de-la-muerte-paraíso-infernal, ¿Está bien?”.

“Las raíces indígenas estaban mucho más a flor de piel de lo que creía y de lo que creían todos los mexicanos”.

jose agustin y la onda

“La cárcel representa una de las peores derrotas que pueden ocurrir, pero precisamente por eso, por su radicalidad, se puede transmutar en un gran éxito”.

“Se entregaba a él pensando que lo hacía en la piedra de los sacrificios”.

“¿A qué se viene al Gabacho? A comprar, ¿No? ¡Pues compraremos! ¡Si París era una fiesta, Estados Unidos era una tienda!”.

“Siempre te dicen que tú eres afortunadísimo de estar aquí, y jamás dicen que ellos tienen la fortuna de contar con nosotros”.

“Ya no hay perros en Estados Unidos, el único que queda es Snoopy”.

Rene Aviles y Jose Agustin

“Pensó que había perdido las riendas de su vida y que ya todo dependía de factores externos”.

“Era como si fueran dos barajas de rey y reina que están juntos pero mirando en distintas direcciones”.

“La verdad es que nos gusta fumar para que se enojen los entrometidos en la salud ajena”.

“Creo que si no entiendo lo que escribe mi mujer es porque desconozco partes esenciales de ella”.

“Ella casi nunca lloraba, y cuando ocurría era por desesperación, impotencia ante algo que no cedía”.

cumplo con escribir jose agustin

“La gente se ha convertido en robotitos, se les está muriendo el alma, se han vuelto viejitos cuando en realidad ustedes son un pueblo bien joven”.

“Quién sabe cómo se había ido cubriendo de veladuras finísimas, casi imperceptibles, que la fueron aislando de la realidad. Se había ido momificando”.

“Éramos la pura inercia”.

“Lo que no entiendes es lo que no es aparente, lo que está detrás de las cosas”.

“Ya estabas hasta la madre de todo, y por eso te fuiste, pero a donde vayas es lo mismo, porque la bronca no está en mí ni en nadie, sino en ti”.

“Eran almas gemelas, de alguna manera los dos estaban mucho más solos que los demás, compartiendo el mismo agujero del abismo”.

Referencias: