Tu recuerdo es una nube que me sigue

Miércoles, 8 de noviembre de 2017 11:11

|Fernanda Bribiesca
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Si somos honestos, podemos admitir que las personas que pasan por nuestra vida nunca se van del todo. Algo queda de ellas en nuestra memoria, en nuestra tristeza, en nuestra sabiduría y en nuestra fuerza. En el siguiente texto de Fernanda Bribiesca, la ausencia de las personas que nos enseñaron a descubrir quiénes somos nunca es total.



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LAS NUBES NOS SIGUEN HASTA QUE SE CANSAN


Vivimos convencidos con esta idea de que no existe alguien que sea indispensable; que todas las personas llegan a nuestras vidas para aportar algo en especial, y que cuando cumplen su cometido vuelan de nuestro lado sin que podamos hacer nada al respecto. Y no porque ya no nos interese, sino porque hemos aprendido lo que tenían que enseñarnos y hemos recibido lo que tenían que darnos.

 

Todos en la vida experimentamos puntos de inflexión, esos momentos de desviación que ponen en pausa la vida. Ahí es cuando vemos en retrospectiva y pensamos “¿de verdad me está pasando a mí?”. Lo más importante en esos momentos es que ellos mismos se convierten en lo que te hace salir adelante, en lo que te levanta y te impulsa, en lo que te cambia y te mejora.

 

A ti. A ti que compartimos sólo un pedazo de nuestras vidas, pero ese pedazo me cambió por dentro. A ti que me enseñaste de música, de fotografía y de literatura. A ti que tenías esa capacidad de estarla pasando muy mal y dar ánimos a los demás. A ti con quien pasé noches con cigarros y Sabina y se impregnaron tanto en mi interior que ahora sé quién soy. A ti, por todas las tardes de cine y los días de hacer nada. Gracias.

 

Gracias, porque el día que te fuiste me ha convertido en lo que soy ahora.

 

Gracias por tu vida, que ha sido la mejor parte de la mía.

 

Si volteamos al pasado, todos vamos a encontrar a quien fue, es y siempre será nuestro punto de inflexión; esa persona que nos hizo vivir en carne propia el “nunca sabes lo que tienes hasta que lo ves perdido”; quien nos desvió, pero al mismo tiempo nos hizo encontrarnos; quien nos hizo pensar que si existen las personas indispensables y que se ganan este adjetivo porque, aunque ya no están, nos seguimos aferrando a ellas para poder ser felices.

 

Estas líneas son para ese amigo, para ese padre, para ese hermano, para esa persona que se fue y sin saberlo se han convertido en las nubes que nos siguen hasta que se cansan.


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Algunos grandes poetas mexicanos han escrito sobre la muerte. Si te interesa conocer sus obras, te recomendamos leer a Jaime Sabines y al joven escritor Gerardo Arana.



Fernanda Bribiesca

Fernanda Bribiesca


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