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Cómo se convirtió Jann Wenner en una leyenda después de haber sido adicto a la música y el sexo

18 de noviembre de 2017

Diego Cera

La historia detrás de la legendaria revista Rolling Stone está marcada por la presencia de un hombre que entre drogas y rock and roll logró darle a la escena musical neoyorkina justo el medio que necesitaba para alcanzar la gloria.



Después de que Jonathan Davis dijera que la escena musical estaba muerta y de que veía muy difícil el hecho de que fuese a surgir una banda con el mismo impacto que la suya, no ocurrió absolutamente nada. Si acaso un comentario burlándose de las declaraciones o insultando a Korn porque, ante los ojos de muchos "melómanos", ni siquiera es una gran banda; pero más allá de eso nada, absolutamente nada ocurrió con la música. Al menos en cuanto al rock y sus variantes, desde hace aproximadamente dos meses que el cantante hizo tales declaraciones no ha aparecido un disco con el cual podamos decirle que está equivocado.



Sin embargo, al igual que en muchas declaraciones para medios como Metal Injection, Davis no pretendía hacer menos a otras bandas; simplemente hablaba de una escena que parece estar, si bien no muerta, al menos en una evidente agonía tanto del lado de las bandas como de los fans. La razón es simple, debido a la facilidad con la que se pueden grabar demos y EP's, pocas son las personas que deciden llenarse las botas con un poco de lodo con el único fin de ir hacia la calle para encontrar y apoyar a las nuevas agrupaciones que buscan abrirse un camino en los escenarios.



Bares, cafés, hoyos funky e incluso escenarios improvisados en las inmediaciones de un parque, al parecer todo eso ha quedado en el olvido o ha sido relegado a una idea romántica con la que más de un músico busca alcanzar la fama. En efecto, hoy puede sonar un tanto ridículo, no obstante, hace aproximadamente sesenta años era la única forma en la que el rock podía darse a conocer, o al menos eso es lo que intuimos en las páginas de Sticky Fingers, la biografía no autorizada de Jann Wenner, el editor y fundador de la legendaria revista Rolling Stone.



Dentro del libro se encuentran las que quizá sean las historias mejor vividas de la contracultura en Estados Unidos. Jann, defensor y consumidor de sustancias como la marihuana y el LSD fue también un adicto al rock and roll, pero a uno en especial, a ése que sonaba en los sótanos de los edificios abandonados o los bares abiertos a media noche, donde a los despreocupados dueños les importaba un bledo quién estuviese subido en su escenario improvisado; mientras todo el mundo tuviese un trago en la mano, lo demás salía sobrando. Sin saberlo, muchas bandas desfilaron frente a los ojos de un joven que, a pesar del alcohol y las drogas, estaba a nada de convertirse en lo que él mismo llamó "el Ciudadano Kane del rock and roll" y es que si nos remontamos a las primeras publicaciones de la revista, nos podremos dar cuenta de que innovó por completo la forma de escribir sobre música.



Sin embargo, más allá de su vida nocturna y los placeres que ésta le ofreció, Wenner logró el reconocimiento de su revista con colaboradores externos de la talla del escritor Hunter S. Thompson y la fotógrafa Annie Leibovitz; además de que su cobertura de los asesinatos por parte de la familia Manson le otorgó el premio National Magazine. Entre otras cosas, también expuso los abusos policiales de 1968 durante la Convención Democrática de Chicago, al igual que el asesinato de cuatro estudiantes a manos de miembros de la Guardia Nacional en 1970.



En combinación con sus artículos sobre la escena musical neoyorkina, este tipo de notas nos hizo creer en el compromiso que el rock tenía ─y mantiene─ con su entorno; finalmente como un movimiento contracultural, las bandas se alimentan de todo lo que ocurre a su alrededor y es algo que, a pesar del tiempo, sigue ocurriendo. Sin embargo, lo único que nos hace falta es un nuevo Jann Wenner como el retratado por Joe Hagan en Sticky Fingers; alguien dispuesto a enfrentarse al mal olor del underground para encontrar entre toda esa decadencia la próxima joya que le devuelva el brillo a la escena mundial del rock, porque si algo podemos adelantar acerca de todo esto es que, a pesar de que resulta difícil encontrar nuevas leyendas, siempre habrá alguien con el potencial para convertirse en una.



TAGS: Recomendaciones de libros Rolling stone Rock
REFERENCIAS: Usa Today The Guardian

Diego Cera


Articulista Senior

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