Los mejores libros de Bob Dylan para saber cómo ganó el premio Nobel

Los mejores libros de Bob Dylan para saber cómo ganó el premio Nobel

Por: Alejandro Arroyo Cano -


"¿Cuántos caminos debe recorrer un 
[hombre
Antes de que sea llamado hombre?
¿Cuántos mares debe atravesar la paloma
Antes de dormir en la area?
Sí, ¿cuántas veces deben volar las balas 
[de cañón
Antes de ser prohibidas para siempre?
La respuesta, mi amigo, está en viento.
La respuesta está flotando en el viento.".

–'Blowin' in the Wind', Bob Dylan.

yo creo en ti bob dylan

Siempre he pensado que el conocimiento es una forma de discriminar. Están los intelectuales, los poetas, los artistas y los demás. Si me lo preguntan, ellos no tienen la culpa de la zanja a mitad del campo, porque los verdaderos genios están tan sumergidos en su laberinto de ideas que su alma se autoexilia de las tendencias, modas o habladurías. En pocas palabras están fuera de los ismos. En cambio, los otros los ven como pequeños dioses que merecen ser reconocidos por un acto que todos podemos realizar: pensar.

En las primeras horas del día se detonó una bomba que tambaleó el Olimpo –construido por la misma sociedad– donde mandaron a descansar a los intelectuales. El galardón más importante de los conocimientos  se le otorgó a una figura de la cultura pop, Bob Dylan. Ahora el recinto sagrado está al nivel de los simples mortales, las puertas se abrieron para permitir el paso a cualquier persona que tenga la habilidad de teclear el nombre del cantautor de Nuluth y escuchar alguno de sus temas. Gran osadía. 

¿Cuál es la excusa de la Academia Sueca? Bob Dylan merece el Premio Nobel de Literatura "por haber creado una nueva expresión poética dentro de la gran tradición americana de la canción".  La respuesta parece clara pero un tanto polémica. En lugar de premiar un enriquecimiento para la humanidad, se están limitando sólo a la "tradición americana", como si aquella cultura estuviera en el centro de la raza humana y tantos sus decisiones como acciones inscribieran el curso de la historia.

Cuando le otorgaron a T.S. Eliot el mismo premio el acta del jurado decía: "Por su destacada contribución pionera a la poesía". En 1956 fue el turno de Juan Ramón Jiménez "por su poesía lírica, que constituye un ejemplo de elevado espíritu y pureza artística".

La lista sigue con Salvatore Quasimodo y "su poesía lírica que expresa la trágica experiencia de la vida en nuestro tiempo" o  Saint-John Perse que "por el vuelo planeado y la imaginería evocativa de su poesía, que de una manera visionaria refleja las condiciones de nuestro tiempo".

Hasta este momento la constante en cada uno de los reconocimientos fue la universalidad de la condición humana. Con Dylan las cosas cambiaron. Ahora los halagos van directos a una única cultura, país o ideología. Mi crítica va más por esa dirección. El premio es para el cantautor de Duluth y para la "América", una que durante muchos años ha causado estragos a la raza humana. Ése es el tema polémico.

Así, en lugar de estar criticando a un músico, se debería de poner a juicio el acto de la Academia Sueca. De alguna manera le da otorgando poder e importancia en la historia de la humanidad. Pasó de premiar a los conocimientos universales que enriquecen la realidad del humano, al formar parte de la prisión y aceptar el discurso hegemónico norteamericano.

Qué extraña la condescendencia de elegir a un país entre muchos otros que aportaban más a la Literatura. Habiendo tantos candidatos escogió al más simbólico y controversial. El discurso ya está dicho, ahora se sabe que el conocimiento ya está monopolizado y que la verdad es susceptibles a negociarse, a tener un precio. Dylan no merecía el premio porque no ha aportado ni la mitad de las cosas que Albert Camus, Samuel Becket o Dario Fo. Pero ahí está, cogiendo las guirnaldas y entrando al Olimpo con los otros dioses verdaderos. Así yo lo interpreto.

También puede que la Academia Sueca esté mandando un aviso inesperado. ¿Cuál? El nivel de los intelectuales o la intensidad de los saberes se está menguando y de entre todo lo que hay, un música sea el más haya aportado al universo literario.

No discuto la altura de Ali Ahmad Said Esber, Philip Roth o Ismail Kadare, pero no se ha repetido una obra como "Demian" o "Una muerte feliz" o algo mejor. Quizá que le otorgaran un premio a Bob Dylan es un aviso de precaución para los "intelectuales" que siguen en pie.

El reconocimiento es para el catuantor, para su país y para todos nosotros por no tener algo más valiosos a la historia de la humanidad. A partir de hoy la división entre la música y la literatura caerá. Veremos de lejos aquel inicio en el cual sí logramos pensar, pero ahora estamos abotagados por el espectáculo, dejando que la respuesta siga flotando en el viento.

***
Referencias: