Lucha de egos, el edificio Chrysler

Lucha de egos, el edificio Chrysler

Por: Daniel Morales Olea -

Nueva York vivió la fiebre de los rascacielos durante los años veinte; estructuras monumentales que hicieron de la ciudad el símbolo del urbanismo y la prosperidad. Uno de los edificios construidos en esa época fue el Chrysler, inmueble que conjugó arte, diseño y tecnología. 

Chrysler


Los rascacielos fueron una lucha de egos, pues mostraban el poder de ciertas personas ante el mundo, un ostento similar al de los faraones de Egipto pero ubicado en el siglo XX, y Walter Chrysler quería su pirámide. Fue en 1928 cuando Chrysler encargó a William Van Alen la construcción del edificio ubicado en el 405 de la avenida Lexington y el cruce con la calle 42. Al mismo tiempo, en el 40 de Wall Street, Craig Severance se encontraba, también, diseñando la construcción de lo que, se creía, sería el edificio más alto del mundo.

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Severance y Van Alen habían sido socios, lo que hizo de estas construcciones una competencia entre los dos excompañeros. Severance anunció que su edificio constaría de 47 pisos; Van Alen dijo que el Chrysler sería de 68 plantas y mediría 270 metros. Poco después, Severance publicó en los periódicos que habían subido sus expectativas y que el edificio que construía mediría finalmente 63 pisos y 280 metros, lo que lo convertiría en el edificio más alto del mundo. 

edificio 40 wall street


La construcción comenzó y fue legendaria. En esa época la muerte de trabajos en construcciones altas era constante; una “regla” era que, a partir del piso quince, moría una persona por cada piso que siguiera. El edificio Chrysler cuenta con 77 pisos, lo que hacía esperar la muerte de 62 empleados, pero gracias a las grandes medidas de seguridad no hubo un sólo deceso. El edificio fue construido rápidamente, con un promedio de cuatro plantas a la semana. Se dice que en días despejados los trabajadores podían ver el avance de sus rivales, quienes se encontraban a seis kilómetros y medio de distancia.

trabajadores rascacielos


Cuando ambos edificios estaban por concluir los últimos niveles, se modificaron los planos una vez más y el edificio Chrysler apuntaba a portar el título del edificio más alto, pero Severance y su gente anunciaron, poco después, que su rascacielos mediría 308 metros de altura. Esto no angustió a nadie del equipo de Van Alen pues en secreto habían construido una pirámide de 60 metros llamada Vertex, dentro de la estructura del Chrysler.

vertex Chrysler 
El 23 de octubre de 1929, ante la sorpresa de todos, se terminó la construcción del edificio Chrysler, en 90 minutos se develó e instaló el Vertex y gracias a eso la estructura, ahora de 319 metros de altura, se convirtió en el rascacielos más grande del mundo. 

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La construcción del Chrysler marcó el fin de una época de progreso, ánimo y seguridad entre el pueblo estadounidense, pues un día después, el 24 de octubre de 1929, dio comienzo la gran depresión, una de las crisis más grandes en la historia de la humanidad. 

depresion


A pesar de eso el edificio estaba arrendado en su totalidad y no sufrió gran parte de la crisis. Su estilo Art Deco recordaba lo que pasaba por la cabeza de la gente antes de la recesión: movilidad, elegancia, tecnología y futuro. Fue un símbolo que ayudó a los neoyorquinos a seguir adelante. Las águilas en cada esquina del piso 61 se convirtieron en un referente de la ciudad. 

aguila chrysler


A pesar de que sólo mantuvo el título del "edificio más grande" por once meses, pues el Empire State se lo arrebató, el Chrysler es considerado el edificio más hermoso de Estados Unidos, su entrada principal se encuentra en la Avenida Lexington enmarcada por una fachada de tres pisos de mármol africano; el salón principal tiene paredes revestidas de mármol rojo marroquí, tiene grandes decorados de Art Deco y en el techo un mural de 36 metros de largo y 26 de ancho hecho por Edward Trumbull, quien representó en trazos el progreso, el transporte y la energía. Los elevadores están tapizados en finas maderas exóticas y cada uno tiene una decoración diferente. El edificio Chrysler no es sólo una innovación tecnológica, también, es una joya arquitectónica.

lobby chrysler

Referencias: