Si te mira, mírala también. Si te busca, búscala también; sino lo hace da un paso atrás y retírate

Martes, 7 de noviembre de 2017 18:00

|Arcilla Baker
me retiro humildemente

Después del amor que no fue, lo único que queda es amarse:


Me retiro humildemente, como lo hace una pieza al retroceder en el tablero de ajedrez, dejo el camino abierto, el camino que no pude recorrer, que mis pies no dieron para seguir avanzando en el empedrado a tu corazón.


Y no es que sea cobarde, no sólo soy, al contrario, soy valiente al saber que en ese lugar no hay cabida para mí y mi corazón, al saber que tu mente tiene otros pensamientos, que la sonrisa en tu rostro al ver tu celular no es por mis mensajes, es por los de otro.


Sé que no debo seguir por ese camino, pues aunque acabe de recorrerlo, al llegar a esa puerta y tocar no seré bienvenido, no valdrá la pena el sacrificio. Sacrificio de noches de sueños, ilusiones y fantasías con girasoles, flores amarillas, una película, o, quizás, un café, ilusiones y falsedades que mi mente me creó.


me retiro humildemente 1


El dolor es el himno de los valientes, pues no hay mayor sacrificio que dar la vuelta y regresar, dejar todo con lo que soñaste alguna vez para volver a la realidad: solo, triste y humillado, entre lluvias, lágrimas, lamentos y decepciones.


Hoy he decido que mi valor está por encima del tuyo, y lo digo por sinceridad, por autoestima, por amor propio, ya que cuando no muestras tu valor, haces para el otro un altar, inevitablemente terminarás pisado por alguien con más tamaño que tú, con más seguridad y confianza.


Hoy he dicho no más, adiós, continua y sigue caminando, con la cabeza arriba, la frente en alto y la mirada en el futuro, pues aunque este es incierto, aunque no sé con qué miradas me cruzaré en el trayecto, he preparado mi corazón para esperar.


me retiro humildemente 2


Caminando me di cuenta de todo lo que tengo para dar: puedo sonreír sin enamorarme, puedo mirar sin entregarme, puedo sentir y dejar que sientan sin clavarme, también me di cuenta que puedo hacer muchas cosas, incluso amarme sin la necesidad de alguien más; aunque la poesía, el café o el sexo siempre sabe mejor para dos, el sabor para uno tampoco está mal.


Y es que cuando comienzas a disfrutarte, inevitablemente podrás disfrutar a los demás, lo que te llevará a poder vivir con más intensidad y a no sufrir más, el amor propio es la clave de una historia de amor para la eternidad.


Si te mira, mírala también. Si te busca, búscala también. Si te llama, llámala también. Si no lo hace da un paso atrás y retírate, porque es más valiente el que se va que el que se queda sabiendo que allí no tiene lugar.



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Si también te has quedado sola, rota y desmadejada, entonces estos poemas son ideales para ti.


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Las fotografías que acompañan al texto pertenecen a No Talent.

REFERENCIAS:
Arcilla Baker

Arcilla Baker


Colaborador
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