Memes: ideas que evolucionan

Memes: ideas que evolucionan

Por: Rafael Perez -

Como individuos, estamos formados por genes que contienen la información de nuestros antepasados y que determinan el color de ojos, cabello, tez de nuestra piel e, incluso, ciertos rasgos conductuales que en conjunto nos hace ser lo que somos, pero ¿qué pasa con nuestros pensamientos, con las ideas que día a día se cruzan en nuestro camino? Ideas que muchas veces pasan desapercibidas y otras no, ¿de dónde surgen?

Dawkins-Richard

Richard Dawkins, etólogo y divulgador científico británico, expone en su libro El gen egoísta, que existen unidades culturales autorreplicantes que son capaces de evolucionar, a éstas les dio el nombre de memes. Dawkins lo explica de la siguiente manera: "Necesitamos un nombre para el nuevo replicador, un sustantivo que conlleve la idea de una unidad de transmisión cultural o una unidad de imitación. «Mímeme» se deriva de una apropiada raíz griega, pero deseo un monosílabo que suene algo parecido a «gen». Espero que mis amigos clasicistas me perdonen si abrevio mímeme y lo dejo en meme. Si sirve de algún consuelo, cabe pensar, como otra alternativa, que se relaciona con «memoria» o con la palabra francesa même". 

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Estos memes son los encargados de trasmitir conceptos culturales como una moda, el lenguaje, dogmas de tipo religioso o político; los podríamos encontrar en las páginas de un libro, en la letra de una canción, en la publicidad que a diario vemos en la calle o en la televisión. De esta forma los memes se transmiten de cerebro a cerebro, aunque lo que sucede posteriormente es que estos resultan más complejos, pues resultan  ideas que hasta antes no conocíamos y ahora se adaptan y nutren de la cultura ya existente en nosotros (una serie de memes que se acumulan a lo largo de los años) logrando con esto cambiar, poco o mucho, hasta mutar a algo distinto y, por fin, evolucionar. Pero no todo termina aquí, si esta hipótesis es real, lo más probable es que la persona que la adquirió la transmita y así sucesivamente, con lo cual una idea puede propagarse y evolucionar a lo largo de siglos (ejemplo de ello es la religión), en este sentido un meme resultaría ser mucho más eficaz que un gen, el que, al cabo de varias generaciones de transmisión entre individuos, tiende a desaparecer paulatinamente. 

Meme

En palabras de N. K. Humphrey, colega de Dawkins “...se debe considerar a los memes como estructuras vivientes, no metafórica sino técnicamente. Cuando plantas un meme fértil en mi mente, literalmente parásitas mi cerebro convirtiéndolo en un vehículo de propagación del meme; de la misma forma que un virus puede parasitar el mecanismo genético de una célula anfitriona. Y ésta no es sólo una forma de expresarlo: el meme, para —digamos— “creer en la vida después de la muerte”, se ha realizado en verdad físicamente, millones de veces, como una estructura del sistema nervioso de los hombres individuales a través del mundo”. 

Podemos decir que día a día somos receptores y propagadores de memes, desde el sencillo acto de compartir algo en una red social hasta el acto más complejo de pintar un cuadro, componer una canción o escribir un libro.

Referencias: