Todo mi cuerpo se estremece cuando te tengo frente a mí

Martes, 17 de abril de 2018 16:43

|Ivonne Méndez
poemas de amor

Todo mi cuerpo se estremece teniéndote en frente.


Disimulo y me acerco sutil mientras pregunto por tu día, por el tráfico, por la oficina; hago el intento de desviar la mirada y de saludar normal como todas las parejas "normales" cuando se encuentran al terminar el día.


Te abrazo como en automático, pego mi mejilla a la tuya en símbolo de un beso de saludo; te hablo de mis cosas y te escucho con poco interés. Miro todo a nuestro paso, me distraigo con los letreros, con la gente, con el tiempo pasando a nuestro lado; me parece una eternidad este trayecto.


Al fin llegamos a casa, tiro por ahí mis cosas, me saco la ropa incómoda del trabajo y aunque estás en tu estudio dispuesto a continuar con tus pendientes, me dirijo a ti dispuesta a decirte todo lo que te extrañé, a expresarte toda la falta que me hiciste durante el día.


poemas de amor 1


Me siento frente a ti, en tus piernas, impidiendo que sigas concentrado en la computadora, me sonríes desesperado. Acaricio tu rostro, te miro en calma; disfruto mirándote, ya ha sido demasiado contenerme.


Desato tu camisa, tu corbata, tu saco vuela y te beso con ternura, con furia, como quien ha deseado un siglo ese beso. Mi lengua encuentra la tuya y consiguen un ritmo perfecto, nos besamos mientras tu música va perdiendo sentido y sólo existimos en ese encuentro. Sobre tu silla mi cuerpo se pega al tuyo acariciando tu espalda, me sostengo de ti, con fuerza, esperando no caer al vacío. Desenfrenados nos desvestimos uno al otro, nos tenemos y envueltos en besos mis pezones se hinchan, mi vulva se humedece y tu forma responde a mi encuentro. 


Desnuda frente a ti, me recorres con la mirada, me contemplas y repasas cada detalle, cada pliegue, cada imperfección, venero que admires mi cuerpo, que me ames con cada una de mis cicatrices, con cada una de mis formas que odio. Las ganas me crecen y con los ojos te devoro.


Todo mi sentir vibra y se funde en estos instantes en que puros, naturales, únicos, nos encontramos para regalarnos este amor multiplicado. Tamborileando con tus dedos por mi espalda, acariciándome sutil. Mi cuerpo tiembla, mi excitación crece, intento tocarte desesperada y beso tu cuello mientras tus manos inquietas siguen vagando por mi forma. Mis ojos se rinden, los cierro y me maravillo con tu roce.


Embelesados nos abrazamos afanosos, venturosos. Nuestras miradas disueltas, vueltas un espíritu.


Tomas mis piernas y me llevas a ti, me tomo de tu espalda, de tu cuello. De a poco te alojas en mi cuerpo, un goce majestuoso se agita y me talla contra ti, mis dedos en tu cuello, tus manos en mis piernas sosteniéndome y activando nuestro entusiasmo. 


poemas de amor 2


Me dices te amo, beso tu oreja y me apoyo en ti para ir con más impulso, mi espalda se tuerce, mi rostro hace una mueca de encanto. Con firmeza tus manos me avivan, he conseguido un orgasmo y tu continúas mientras me deshago en placer. Encorvada, jadeante te acompaño, tu éxtasis llega. Un gemido hueco sale de nuestro pecho.


Nos miramos complacidos, vas soltándome, saliendo de mí y una sensación plácida nos consume, trepidando vamos tomando reposo. Nuestros pulsos agitados logran la paz, mi mano sobre tu cara. Tu abrazo cobijándome, juntos conquistamos la gracia más enorme.


Tirados en medio estudio, desnudos, nos entregamos el alma. Te miro, me adentro en tus ojos y me descubro en ellos. Sonrío, me sonríes, la gloria eterna anida entre nosotros. Te adoro, susurro en tu oído.   



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El amor nos vuelve locos, nos llena el cuerpo de felicidad y esperanza; por eso, la poesía es otra manera de demostrar lo que sentimos: "Voy a escribir en tu espalda para dejar marca".

REFERENCIAS:
Ivonne Méndez

Ivonne Méndez


colaborador
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