Poemas de Michele Valle para susurrarle a tu pareja, lento y con urgencia, que lo es todo

Martes, 7 de noviembre de 2017 17:35

|Michele Valle

"Yo no quiero ser recuerdo.

Quiero ser tu amor imposible,

tu dolor no correspondido,

tu musa más puta".

Elvira Sastre


Dicen que para entender el amor primero debes entender la libertad. La preocupación del ser humano siempre ha sido la existencia, el amor, el dolor, la levedad y la muerte. Todos ellos inevitables. Las relaciones y las personas que pasan por nuestra vida nos marcan tanto como nosotros a ellos, unas veces más que otras, unos dejan huella y otras cicatrices. La conexión y los vínculos de las parejas se construyen entre aciertos, errores y, en ocasiones, entre el caos. Son esos momentos de intimidad los que definen el tipo de relación, la poca o mucha complicidad que habrá en un futuro, y lo lejano o cercano que puede ser el final.


Aunque cada quien siente a partir de lo que conoce y lo que desconoce, resulta que nuestras relaciones son el resultado de la reconstrucción del pasado, son la suma de todos nuestros pedazos. En el fondo del fondo somos un cúmulo de dolencias, de amores frustrados y deseos cumplidos. Somos eso que se ve y que no se comprende; eso que se tiene y no se posee; eso que se somete y no se aplasta; somos, fuimos y seremos siempre.



Por eso, te comparto una selección de mis micropoemas que puedes decirle a tu pareja en un susurro...



"He leído en internet que si coges bien

si contestas los mensajes con la justa medida

si abres el corazón y al mismo tiempo las piernas…

Entonces quizá, y si lo intentas, si se te antoja y decides de pronto,

querer y quedarte… Entonces así quizá puedas enamorarte".



"Contigo todo. Sin ti nada".


"Caminé, lo pensé… Nos pensé.

Te vi, nos vi".



"Y lo guardo justo ahí donde habitan los recuerdos,

en el pasado y cerquita del corazón".



"Platicar. Dormir. Contemplarse. Abrazarse. Dejar ir. En el día. En la noche. Todo año. Temporal.

Escuchando el silencio. Sin precauciones. Sin protocolo. Sin prisa pero con urgencia. Sin trámites. Sin garantía.

Con vergüenza y sin ella. En calma. Sin tiempo. Así. Eso".



"Háblame de tú y no de usted… total

un día vamos a ser nosotros".



"Quiero que pudiendo ser otros, elijas nosotros.

Porque querer y no querer es eso, una elección. Una decisión.

Y yo te elijo hoy, mañana en la tarde, el viernes en la noche,

el domingo en la mañana y un jueves a medio día. En el otoño,

primavera, en el verano y en el invierno. Sí, así. En desorden".



"Caminé, respiré hondo

me mordí el labio

te vi, me viste.

Nos imaginamos".



"En el fondo del fondo te dejo los viajes que no hicimos, los hijos que no tuvimos,

dos que tres amaneceres que no compartimos y los besos que no nos dimos".



"Eres mi 11:11, mi antojo de media noche, el insomnio y la distracción.

Somos el sonido que comparte la misma frecuencia.

Somos una coincidencia que divide tiempo, espacio, el aliento, la cama y el baño.

Uno puede esperar que se vuelva recuerdo,

esa canción con historia secreta, las ganas de terminar la peli que comenzó y nunca terminó

uno puede elegir permanecer, esperar o dejar pasar".



"Lo miré, corrí, me detuve.

Me escondí, fui firme,

fui cobarde, fui indiscreta

inmadura, crítica, sensible y cruel".



"Quédate acá conmigo… Le dije a él en silencio

Y me dije a mí misma cuando él se fue".



"Una foto vieja, decolorada, ropa con polvo, arrugada.

Un sitio web en desuso, el olor de tu piel

ellos, tú, yo… Nosotros".


"En lo bonito estas tú,

en ese nosotros estamos los dos".


"Quiero quererte bonito.

De vez en cuando, algunos días o mucho tiempo.

El tiempo que tú quieras, el que queramos.

A donde sea, a donde fuera pero contigo".



"Coger las ganas y hacerlo

acostarse, recostarse

dormir, despertar, quedarte en silencio

hablar con la mirada, con una sonrisa o con la piel.

Hablar de mil cosas y hablar de nada".



**


Si estos micopoemas no te bastaron, entonces estos otros son para "que te atraviesen la vida".


**


Las fotografías que acompañan al texto pertenecen a Brandon Woelfel.



Michele Valle

Michele Valle


Colaborador
  COMENTARIOS