Ya aparecería otra oportunidad u otro hombre
Letras

Ya aparecería otra oportunidad u otro hombre

Avatar of Cecilia Cabrera

Por: Cecilia Cabrera

27 de marzo, 2017

Letras Ya aparecería otra oportunidad u otro hombre
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Por: Cecilia Cabrera

27 de marzo, 2017



La expresión latina Carpe Diem se traduce como "aprovecha el día" y es un tópico literario que invita al disfrute del momento. A continuación un relato breve de Cecilia Cabrera que resume esa idea en los pensamientos de una mujer con expectativas pero sin preocupaciones.


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Carpe Diem

Trata de adivinar la curva de su cola a través del pantalón mientras camina delante de ella.
Están trasladando las últimas cajas al depósito. Ella aprovecha para pasar más tiempo con él, aunque le aburre esa actividad. Por lo menos están los dos solos. Verlo le daba entusiasmo para ir a trabajar.

Mirar sus manos le daban ganas de que la tocara. Sus dedos eran macizos, hábiles, los imaginaba recorriendo su cuerpo, hurgando sus secretos.


Manos bosque


Cuando Juan le habla,  no puede dejar de mirarle la boca. No escucha realmente lo que le dice, porque sólo puede pensar cuál sería la textura de un beso suyo.

—¿Me pasarías la linterna, por favor? —repitió por tercera vez Juan.

—¡Ah! Sí, sí, perdón, estaba pensando en otra cosa. Disculpame. Tomá.

—Gracias —Lo guardó en la caja de herramientas y la puso en el estante.

—¿Querés que te acerque hasta mi casa? —preguntó Cecilia— Te quiero disfrutar sin apuro.


malos momentos de pareja mirador


Juan dijo:

—Mejor no. Y se despidió con una sonrisa.

Cecilia se fue a su casa. Pensó "qué lindo sería oler su perfume en su cama y besarlo despacio, lamerlo. Pero no se dio".

Tomó una ducha larga con agua tibia. Enjabonó su cuerpo despacio, se acarició milímetro a milímetro. Pensó en las manos de Juan. Las sintió entre sus piernas, curiosas, decididas. El placer no tardó en llegar.


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Ella se fue a dormir tranquila. Ya aparecería otra oportunidad u otro hombre.

***

A veces sólo hace falta tener un poco de imaginación para elucubrar las más retorcidas fantasías. Otras veces un simple roce.


Referencias: