Creer en el amor como se cree en el poder del verso:
No creas en lo que te digo,
no creas en lo que te escribo…
Siéntate frente a mí
y cree en lo que mis ojos te dicen,
cree en lo que mis manos te gritan.
No voy a pedirte que creas en mi voz,
ni que creas en mis letras,
voy a exigirte que creas en mis pasos,
en mis actos que uno a uno
me llevan hasta a ti,
Voy a darte la certeza
de mis letras, de mis palabras
en todas las acciones de mi día.
Voy darte la libertad
que tu alma precisa
con cada uno de mis respiros.
No voy a pedirte que creas en mis promesas.
No voy a pedirte que creas en mis poemas.
Voy a reclamar que creas en mis palmas,
cuando temblorosas te acarician.
Voy a demandar que creas en mis labios
cuando te hablen mirándote,
con el corazón en las manos.
Voy a pedir sin duda que creas en mi latido
que cuando te siente, se acelera complacido.
No voy a pedirte que me creas,
voy a exigirte que me veas, que me sientas
que me vivas, sólo eso…
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El cuerpo como hoja en blanco, como territorio recién descubierto para ser explorado en el que se construya una ciudad a base de besos… quizá estos “Poemas para recorrer los caminos de la piel de una mujer” los puedas dedicar a tu pareja.