No te culpo por mentirme, me culpo por creerte

No te culpo por mentirme, me culpo por creerte

Por: Cultura Colectiva -

Te compartimos No te culpo, cuento de desamor sobre cómo enfrentar que alguien no pueda estar con nosotros.


El siguiente texto fue escrito por Karina Castillo.

No podemos culpar a alguien que no quiere o no puede estar con nosotros, ¿pero cómo enfrentar esa realidad? A continuación, te compartimos No te culpo, cuento de desamor sobre las cargas emocionales de las que nos debemos desprender para liberarnos de un mal amor.

No te culpo por mentirme, me culpo por creerte 1

NO TE CULPO

No te culpo por la distancia que nos mantiene lejos, tampoco te culpo porque decidiste verla como un obstáculo mientras yo la vi como una oportunidad, dijiste que la distancia iba a complicar todo, el tiempo que pasaba para vernos era una eternidad, pero no te culpo por creer que es así, aún cuando se tratara de cuatro horas en un autobús, me culpo a mí por creer que lo harías con tal de verme. 

No te culpo por creer que las videollamadas y chats no son suficientes para mantenernos en contacto, me culpo a mí por seguir mandándote mensajes que nunca responderás, me culpo a mí por seguir llamando y saber que nunca contestarás. Tampoco te culpo por la llamada del 31 de diciembre, donde me hiciste llorar, no te culpo por sólo llamarme en días especiales; me culpo a mí, por contestarte. 

No te culpo por cantarme canciones de amor, canciones de Vicente Fernández y Juan Gabriel, mientras estabas borracho; me culpo a mí por dos razones, la primera por cuidarte, por todas las veces en las que me fui de la fiesta para poderte cuidar y dormir contigo; y la segunda, por creer que esas canciones no sólo me las estabas cantando a mí, sino que me las estabas dedicando. 

No te culpo por mandarme mensajes a las cuatro de la mañana diciendo: “ábreme”; me culpo a mí, por esperar despierta ese mensaje todos los días, pero sobre todo me culpo por abrirte, por dejarte entrar una vez más a mi casa y a mi vida. 

No te culpo por cuidarme cuando me emborraché, al contrario, te lo agradezco; me culpo a mí (claramente), porque la razón por la que decidí tomar tanto fuiste tú. Esa noche estabas coqueteando con alguien más, me culpo a mí por llorar tanto; me culpo a mí por creer que el alcohol solucionaría algo. 

No te culpo por todo lo que me decías en las noches, por los “te quiero”, por los “te amo”; me culpo a mí, por creerte. 

No te culpo por la noche en la que me dijiste que la distancia no sería nada, por la tan famosa frase “aguantaría cuatro horas en un autobús con tal de verte”; me culpo a mí (de nuevo), por dejar que me endulzaras el oído. 

No te culpo por los besos y abrazos vacíos, sin sentimientos; me culpo a mí, por pensar que lo hacías porque me querías de verdad. 

No te culpo por no querer que nadie se enterara de lo que teníamos, tampoco te culpo por haberme hecho sentir tan chiquita e insignificante, que no era suficiente para ti o para alguien; me culpo a mí, por permitirlo. 

No te culpo por “no estar listo para una relación formal”; me culpo a mí por aferrarme a ti, a la idea de que podría funcionar a pesar de la distancia. 

No te culpo por hacerme llorar tantas veces, por hacerme sentir absolutamente nada; me culpo a mí por darte tanto poder sobre mí, sobre mis emociones y en mi vida. 

No me culpo por decidir dejarte ir, por abrir la puerta de mi vida y pedirte que te vayas y no vuelvas jamás; te culpo a ti, porque me tuviste incondicionalmente y decidiste tratarme como si no fuera suficiente para ti. Hoy me libero de ti, porque no fue tu culpa, fue mía.

No te culpo por mentirme, me culpo por creerte 2

Si quieres leer más sobre la vida y los miedos que la inundan, te invitamos a leer estos 5 cuentos para reflexionar sobre el amor, la vida y la muerte. Además, aquí puedes leer algunos cuentos breves de amor que te abrazarán el alma.

Comparte tus poemas y cuentos con nuestros lectores. Envía un texto de prueba de 400 palabras al correo [email protected] y conviértete en colaborador de nuestra sección de Letras.

Referencias: