Letras

No te imaginas en cuántos pedazos me rompí cuando te vi con ella

Letras No te imaginas en cuántos pedazos me rompí cuando te vi con ella



Será doloroso, pero no el fin de nuestra vida, será difícil reunir las piezas del corazón, pero no imposible... Un cuento de Ivonne Méndez para cuando el pecho se te parte:





La turbación ante la indiferencia jamás se compara con la ira de la traición y la angustia que provoca la infidelidad. Un día lo sentí, un día estuve ahí. Fueron como siglos...

Miro a todos lados, no logro ver nada, el piso se bambolea, pierdo el sentido del tiempo,  mi sentir se nubla, mi corazón late intensamente. He descubierto una mentira.

Ven, siente mi latido, susurra a gritos, sin poder entender, pienso,“me has traicionado”. No necesito preguntar, ni llenarme de dudas, mis ojos lo han visto, no puedo seguir ciega, no puedo ignorar y continuar, como tantas veces ya lo he hecho.

Hoy estoy deshecha, cuantas veces pedí la respuesta, una señal, una certeza y ahora frente a mis ojos.

Han pasado algunas horas, se sientes como milenios que aplastan. No sé si llorar o reír, aunque sólo he podido inundarme en llanto.

cuentos infidelidad


Un amorío fugaz, quizá. Una aventura temporal. Un amor prohibido, mi mente divaga… me miras aturdido, sólo puedo pedir que te vayas. No hay gritos, no hay sermonees, estoy paralizada. No quiero explicaciones, sobran.

“Ya te extraño”, le has dicho, palabras no dirigidas a mí que punzan.

Cuántas veces he suplicado tu atención, cuántas veces he rogado por tu presencia. Tú suplicas lo mismo pero a otros labios, a otra mujer, añoras el abrazo de alguien más. Justo mis palabras, mis sueños rosas, esos que te torturaban. Justo esos son tu arma de conquista. Cada célula de mi ser está ahora desmenuzada.

Yo asociada a ti, en aquella institución eclesiástica y civil, creyendo en la unión infinita. En un amor eterno, que mis pasos alimentaban cada día. Ni un sólo momento he dejado de ser tuya, ni por un instante mi sentir fue de otro y tú, mueres por ella, por revivir a su lado momentos ya vividos.


cuentos corazon roto

Esto no debe ser real, no puede ser cierto. Me revuelvo una y otra vez entre las sábanas que debían ser nuestro altar de amor, hoy son mi paño de lágrimas.

Pobre hombre, tal vez está siendo fiel a su corazón, a sus penurias, tal vez simplemente atiende a su sentir. Ira al inicio, rabia incontenible. Sin poder entender qué hice mal, darlo todo no fue preciso en esta ocasión, entregar alma, vida y corazón no fue suficiente. O tal vez sí, di en exceso, agoté todos los intentos, rompí todos los esquemas. Estoy tranquila, no quedó nada por hacer.

En mi pecho hay un enorme vacío, un hueco, un hoyo negro que está consumiéndolo todo.

¡Una daga! Una daga de verdad hiriente y fría me atraviesa, puede ser mi redención o es mi agonía.

Un grito estremece el ambiente, no puedo más, este dolor me arrastra, me calcina. Un calor, un frío suspende mi sangre. Ya no puedo sentir.

desmor de pareja

He estado tumbada por algunas horas o días ya no sé.

Logré andar en pie, todo es gris, mi alma se ha esfumado, no hay dolor, no hay traición, no hay nada. No hay reclamos, no hay lágrimas. Quizás he muerto.

Los días recuperan su andar, aquellas palabras se han perdido, aquellas imágenes son difusas, ya no duelen. Disculpas, justificaciones, aclaraciones ya no hacen falta, he resuelto todo con mi corazón en partes.

Sólo hay calma, no he querido ni verte, si te cruzas enfrente no sé si pueda reconocerte, aquel día fallecimos, no hay latido, nada nos une, todo se ha consumado…



corazones rotos


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Cuando nos rompen el corazón sentimos un muro derrumbárse sobre nosotros; ya nada queda, ya nada puede volver a ser lo de antes... pero es posible superarlo, y los siguientes poemas que demuestran que después del desamor sólo somos voluntad te harán sentir mejor.


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Las fotografias que acompañan al texto pertenecen a Oleh Slobodeniuk.





Referencias: