Oliverio Girondo: Cocktail poético de Argentina

Oliverio Girondo: Cocktail poético de Argentina

Por: mediodigital -

“Yo no tengo una personalidad; yo soy un cocktail, un conglomerado, una manifestación de personalidades”.

- Girondo
 

Oliverio Girondo: Cocktail poético de Argentina 1 
El 24 de enero de 1964 murió Oliverio Girondo; argentino reconocido por su distintiva poesía irónica, en la que realizaba una crítica a las costumbres de su país.
 
Debido a la posición económica en la que se encontraba, tuvo la oportunidad de viajar a Europa y prepararse en escuelas prestigiosas que lo motivaron a iniciar en el mundo poético. Talentoso por naturaleza, inició a edad temprana a escribir para revistas como Proa, Prisma Martín Fierro, en las que también escribieron Jorge Luis Borges, Raúl González Tuñón, Macedonio Fernández y Leopoldo Marechal. 

Oliverio Girondo: Cocktail poético de Argentina 2


Se casó con Norah Lange, narradora y poetisa argentina de vanguardia, reconocida por haber roto en Argentina con el canon de que las mujeres no debían escribir prosa. Girondo descubriría la poesía no sólo en las palabras sino en los actos; pues cuando él y Norah se conocieron, ella pertenecía al círculo literario de Borges, contrario al de Girondo y, sin embargo, sería Borges quien los presentaría. Según cuenta Norah, Girondo le susurro al oído: “Va a correr sangre entre nosotros”. 

Oliverio Girondo: Cocktail poético de Argentina 3

Norah escribió cartas de amor a Girondo, cartas que más tarde se convertirían en una novela: Voz de la vida. Girondo, por su parte, le demostró cada día que la quería lo suficiente. Pero la prueba de oro sería en 1961, seis años antes de morir, cuando fue atropellado por un automóvil, accidente que lo dejó inválido y Norah estuvo ahí, siempre a su lado.


A MÍ

Los más oscuros estremecimientos a mí

entre las extremidades de la noche

los abandonos que crepitan

cuanto vino a mí acompañado

por los espejismos del deseo

lo enteramente terso en la penumbra

las crecidas menores ya con luna

aunque el ensueño ulule entre mandíbulas transitorias

las teclas que nos tocan hasta el hueso del grito

los caminos perdidos que se encuentran

bajo el follaje del llanto de la tierra

la esperanza que espera los trámites del trance

por mucho que se apoye en las coyunturas de lo fortuito

a mí a mí la plena íntegra bella a mi horrida vida.

Referencias: