Paul Celan; poesía para arrojarse al río
Letras

Paul Celan; poesía para arrojarse al río

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Por: Eduardo Limón

7 de febrero, 2016

Letras Paul Celan; poesía para arrojarse al río
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Por: Eduardo Limón

7 de febrero, 2016


Si no se puede escribir poesía después de Auschwitz, ¿qué fue lo que hizo Paul Celan? Y es que, en efecto, pareciera que después de una gran catástrofe es imposible crear algo (un arte) que pretenda salvar las cosas cuando el infierno ya se ha desatado. Pero resulta que Paul Pésaj Ancel, quien después transformaría su nombre, fue un judío rumano que lo logró; quien pese a toda la barbarie pudo gestar algo distinto a ella.

Celan (cuando todavía era Ancel) nació en el seno de una familia sionista ortodoxa que le intentó empapar de sus prácticas, pero al crecer, optó como mejor camino el desplazarse a Francia para estudiar medicina. Aquello después de un tiempo no resultó y volvió a la entonces Rumania, donde sus padres fueron deportados a campos de concentración tras la llegada de los nazis. Su madre, ávida lectora alemana, fue asesinada; y su padre, hombre de religión, murió de tifus, mientras él se encontraba trabajando en otro campo de reclusión.

auschwitz

Al ser liberado años más tarde, y retomando los escasos estudios en letras que pudo cursar después de su deserción en medicina, comenzó una vida literaria que dio frutos en la poesía internacional de nuestra historia. Poesía que da la impresión de ser obscura e indescifrable; de ser catastrófica en un intento por romper las barreras del entendimiento y la acción humanas.

La poesía de Celan invita a arrojarse al río, a dirigirse hacia lo desconocido, hacia lo que se tiene que renovar. La metáfora es elemento constitutivo de su trabajo y nunca le soltó de la mano; al igual que esa realista alegoría, que tanta confusión crea entre sus lectores.

Su trabajo poético se funda en el asesinato, en la desolación, en la desnudez de los actos violentos; y hace un intento por romper sus cadenas, sus letras, y avanzar sobre un campo que ya no sea el de la desolación. Esto en el más estricto de la forma, no del contenido; su poesía extraña ocasión se refirió directamente al terror de Auschwitz. La obra de la que aquí hablamos, es un diálogo intenso y constante con el mundo y con otros intelectuales sobre lo que significa el terror, el silencio y el salvajismo en la condición humana/ciudadana.

Paul Celan se suicidó una noche de abril de 1970 arrojándose a ese río al que todos estamos invitados a explorar.


rio

Aquí


Aquí -es decir, aquí donde la flor del cerezo quiere ser más negra que allí.
Aquí -es decir, esta mano que le ayuda a serlo.
Aquí -es decir, aquel barco en el que remonté el río de arena:
amarrado
fondea en el sueño que esparciste.

Aquí -es decir, un hombre que conozco:
sus sienes son blancas,
como las ascuas que apagó.
Me arrojó su vaso a la frente
y volvió,
pasado un año, 
para besar la cicatriz.
Profirió su maldición y su bendición
y no volvió a hablar desde entonces.

Aquí -es decir, esta ciudad,
regida por ti y la nube,
desde sus tardes.



rio

De oscuridad en oscuridad

Abriste los ojos -Veo vivir mi oscuridad.
La veo hasta el fondo:
aún allí es mía y vive.

¿Traslada como tal a la otra orilla? ¿Se despierta al hacerlo?
¿De quién es esta luz que sigue mi paso,
para que apareciera un barquero?


rio

Elogio de la lejanía


En la fuente de tus ojos
viven las redes de los pescadores de la mar del extravío.
En la fuente de tus ojos
el mar cumple su promesa.
Aquí arrojo yo,
un corazón que se detuvo entre los hombres,
mi ropa y el esplendor de un juramento:

Más negro en lo negro, más desnudo voy.
Sólo infidente soy fiel.
Yo soy tú si yo soy yo.

En la fuente de tus ojos
desvarar suelo y sueño un rapto.

Una red prendió una red:
nos separamos enlazados.

En la fuente de tus ojos
un ahorcado estrangula la soga.


rio

Había tierra en ellos…


Había tierra en ellos y
cavaban.

Cavaban y cavaban y pasaba así
el día y pasaba la noche. No alababan a Dios
que, según les dijeron, quería todo esto,
que, según les dijeron, sabía todo esto.

Cavaban y nada más oían;
y no se hicieron sabios ni inventaron un canto
ni imaginaron un lenguaje nuevo.
Cavaban.

Vino una calma y vino una tormenta
y todos los océanos vinieron.
Yo cavo y tú cavas e igual cava el gusano
y aquel remoto canto dice: cavan.

Oh uno, oh nadie, oh ninguno, oh tú:
¿Adónde iba si hacia nada iba?
Oh, tú cavas y yo cavo, yo me cavo hacia ti,
y en el dedo se nos despierta el anillo.

rio


¿Por qué este brusco hogar, medio afuera, medio adentro?…


¿Por qué este brusco hogar, medio afuera, medio adentro?
Yo puedo sumergirme en ti, mira, como un glaciar,
tú misma asesinas a tus hermanos:
antes que ellos
estuve contigo, Neviscada.

Echa tus tropos
al resto:
uno quiere saber
por qué no estuve
ante Dios de otro modo que ante ti,

uno quiere ahogarse dentro,
dos libros en lugar de los pulmones,

uno que se punzó en ti
insufla la punzada,

uno que fue para ti el más cercano,
se extravía a sí mismo,

uno adorna tu estirpe
con tu traición y la suya,

tal vez
era yo cada uno


rio

***

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Referencias: