Piratería editorial, negocio oportuno

Piratería editorial, negocio oportuno

Por: Ulisses Lujan -


La piratería editorial es uno de los problemas más graves de América Latina, pero "una investigación del Grupo Interamericano de Editores (GIE) revela que México encabeza la lista entre los países de América Latina, con la más alta circulación de publicaciones piratas". Este delito es el que menos atención tiene por parte de las autoridades, y en le que hay más gente involucrada. Es cierto que con regularidad se realizan operativos (policiales) para limpiar las calles de las publicaciones apócrifas; también son constantes los cateos a imprentas ilegales; que las penas van desde 10 a 20 años de prisión por la elaboración y comercialización de libros piratas, pero estas medidas no bastan para defender los derechos de autor. La piratería cada año va en aumento, pues responde a un problema mucho mayor, el que deviene del déficit económico que México experimenta en la actualidad. Primero vislumbremos a los involucrados: lectores con bajos recursos económicos, imprentas piratas que imprimen libros en cantidades masivas y a menor costo, editoriales legales que, debido a un compromiso empresarial serio y vigente, da precios excesivos a un sector que no puede costear sus productos.


Generalmente, los libros más pirateados son best-sellers, esto no quiere decir que las obras magnas de la literatura universal se salven de ser pirateadas. La piratería responde más a una cultura de consumo que a una cultura literaria. Si ciertos libros infringen las leyes editoriales y son publicados en grandes cantidades, es porque a la gente no se le ofrece otro tipo de lectura. Los dos frentes del conflicto, tanto las editoriales piratas como las oficiales, siguen un mismo objetivo: vender a como dé lugar. Si la piratería sabotea el mercado editorial, las grandes editoriales tienen gran parte de la culpa por no impulsar otro tipo de lectura.

coleccion-de-libros-clasicos-Jackson


A través de los best-sellers se fomenta la lectura, sin embargo, al mismo tiempo se restringe la divulgación de otros libros; entre más famoso sea un libro más gente querrá comprarlo, la actividad lectora recae en una simple recomendación, sin éstas la mayoría de los mexicanos no leeríamos. Esto también es propiciado por las grandes editoriales que parecen decir: "esto es lo que debes leer, es lo de moda, lo que todos están leyendo". Así, una serie de publicaciones condescendientes, fáciles de digerir, basados en temas recurrentes, encasillan la lectura en un momento, en un Boom por demás efímero. De esta forma, el mercado se estanca sólo en algunos títulos y los piratas, gente dedicada a rastrear qué libros son los que se venden más en las grandes corporaciones, usan estos datos para imitar sus ventas. Ninguno de los bandos está realmente preocupado por la lectura, sino por la ganancia que deje un libro.

quema-de-libros-pirateria


"El director comercial de Editorial Planeta, Martín Arellano, afirma que debido al crecimiento de la piratería de libros en Guadalajara, la empresa ha perdido 30 por ciento de sus ventas en los últimos cinco años:

'Se ha generado un mercado negro que tiene recursos para hacerse de información, para saber cuáles son los productos en los que se debe enfocar su producción y distribución. Tienen una red de informantes que les dicen qué es lo que se está vendiendo bien'”.

El problema de la piratería editorial reside en una economía social baja. Un país donde sus pobladores ganan el salario mínimo y aspiran a tener contacto con la cultura, sin importar si el libro es original o pirata, no debería ser objeto de recriminaciones. A menos que la gente gane el suficiente dinero para conseguir libros originales, el problema que aqueja a las editoriales y a los propios autores no se verá reducido, antes, conforme el déficit continúe golpeando la economía familiar, seguirá prefiriéndose la piratería.

libros-piratas

Ahora bien. Es cierto que la piratería en sí es un timo para todos excepto para los infractores. Muchos libros son impresos en las peores condiciones y sin el cuidado que debe preponderar toda publicación. A veces los libros pirata son fáciles de reconocer porque están mal impresos, en ellos prosperan abundantes fallas que pueden ir desde letras ilegibles, malos encuadres, cajas mal colocadas, páginas en blanco, manchones textuales, decoloraciones de portadas, malos cocidos o encuadernados, etc. Todos estos factores determinan que la lectura no cumpla su cometido, un timo al que todo comprador de piratería debe atenerse.

operativo-contra-libros-piratas-pdi


"De acuerdo con la Caniem, los libros más reproducidos en forma ilegal son ¿Quién se llevó mi queso?, de Spencer Johnson; Crónicas malditas, de la periodista Olga Wornat; Dios mío, hazme viuda por favor, de la diputada federal Josefina Vázquez Mota; los ocho títulos de la serie Caballo de Troya, del investigador español Juan José Benítez; El caballero de la armadura oxidada, de Robert Fisher; los libros de autores como Paulo Coelho, Carlos Cuauhtémoc Sánchez, Carlos Fuentes y Gabriel García Márquez"

A esta lista sería pertinente añadirle otros títulos: , de Octavio Paz; "Rayuela" de Julio Cortázar; Azteca, de Gary Jennings; Mi lucha, de Adolf Hitler y la mayoría de las obras de Stephen King.

"Otros libros que son muy demandados en el mercado ilegal son: Ángeles y Demonios, El Código Da Vinci, de Dan Brown; Juan Salvador Gaviota, de Richard Bach; El Principito, del escritor y aviador francés Antoine de Saint-Exupéry; El Diario de Ana Frank, de la autora del mismo nombre y El llano en llamas, del literato jalisciense Juan Rulfo.

"Por otra parte, los libros apócrifos que son más comunes de encontrar durante los decomisos realizados por la Procuraduría General de la República (PGR) son: Los hombres son de Marte, las mujeres son de Venus, de John Gray; Harry Potter, de J.K. Rowling; Las crónicas de Narnia, de C.S. Lewis; Quiúbole, de Gaby Vargas y Yordi Rosado; La reina del sur, de Arturo Pérez Reverte; Delirio, de Laura Restrepo; Toda Mafalda, de Quino; Las enseñanzas de Don Juan, de Carlos Castaneda; así como El señor de los anillos, de J.R.R. Tolkien". 

pirateria-negocio-Iinformal

La venta del libros piratas a través del comercio informal es una de las prácticas más frecuentes en nuestro país, sostiene la economía familiar de muchas personas y representan, a veces, la única fuente de ingresos para ellos. También representa un atentado contra las editoriales y los autores. Si estos no están dispuestos a que sus obras sean pirateadas y recienten gradualmente las pérdidas, sería bueno irse cuestionando, ¿qué tan factible resulta publicar libros en México? ¿Cuántas obras que se venden en las ferias del libro son realmente originales?

 







Referencias: