Poco sabes de mi amor y de los momentos mentirosos que vivimos
Letras

Poco sabes de mi amor y de los momentos mentirosos que vivimos

Avatar of Sopii Armenta

Por: Sopii Armenta

29 de marzo, 2017

Letras Poco sabes de mi amor y de los momentos mentirosos que vivimos
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Por: Sopii Armenta

29 de marzo, 2017




Decía Marie Coulson que “enamorarse es como lanzarse de un precipicio. Tu cerebro grita que no es una buena idea y que el dolor y el daño inevitablemente llegarán a ti. Pero tu corazón cree que puede elevarse, deslizarse y volar”. Nadie sabe las reglas para no errar en el amor y la práctica y el error, hacen de la vida un juego peligroso; un juego de mentiras aderezadas con caricias, besos y, claro, palabras...


poemas de amor


Poco sabes tú, pero me resucitaste. 

Poco sabes de mi amor, de los momentos mentirosos que vivimos siempre. 

Poco sabes tú, pero te conozco más que a mí misma. 

Poco sabes de nosotros, y aún así siempre fuiste el mejor besándome. 

Poco sabes tú de mí, de la tragedia que soy amándote. 

Poco sabes de amarme, de hecho. 

Y aún así lo haces 

Mi alma se la robe a un ángel, y la tuya es de mentiras. 

Hecha de repuesto. 

Para quien rompió la suya. 

O la de los demás. 

Moldear y sentir, moldear y desbaratar para volver a formar 

Eso hiciste con mi alma 

La llenaste de tu ego por ser el mejor amándote 

Mi alma la arrebate a un ángel, y la tuya, se la robamos a un insensato que tenía muchas. 

Para que pudieras vivir a mi lado. 

Para que pudieras ser humano. 

Para que nos amaramos tal y como somos, sin tratar de cambiarnos. 

Para cuando los dos estemos muertos y podamos ir al mismo palacio. 

Y mi corazón, se lo evitamos  a un pájaro, que parecía que lo tenía colgado de un ala

Pero tú corazón, de ese no fue cualquier pájaro. Fue un animal de mar. Que volaba dentro y fuera de su propia mente. 

Él murió automáticamente

 para que ambos pudiéramos podrirnos en la nostalgia que soy amándote. 

En la nostalgia que somos estando juntos sin estarlo. 

Mar y océano volviéndose uno mismo. 

¿Cuantas lágrimas se derramaran? 

Cuentas de esas serán tuyas. 

Poco sabes de volver a nacer, pues tu alma es joven. 

Pero me resucitaste de fé que me tenía lista. 

Rehiciste la eternidad que era, ya experta siéndolo 

Quitaste las almas colgadas de mis pies. Poco sabes tú de amar, pero es más que eso. 

Nos amamos más que el cielo y el

Infierno. 

Y nos amamos tal y como ellos. 

Atacándonos con besos de un pecado no cometido. 

Me mojo más con tus lágrimas que con tus besos.

Mi mente se la quité a un poeta de mentiras, un niño poeta. 

Y la tuya se la robamos al mejor artista. 

Al mejor autor de historias de amor con un final indefinido. 

Poco sabes tú, pero me resucitaste de la soledad. 

Poco sabes de lo hiriente, y  me hierves cada ves que me miras. 

Poco sabes de privilegios, pero tú eres el mío. 

Ya amarte es poco. 

Mejor te escribo. 

***


Todos los días son perfectos para sonreír, sobre todo, si tienes pareja, por eso dedícale diario un poema, como el siguiente: “Me enamoré de ti cuando nuestros cuerpos temblaban juntos”.


***


Las fotografías que acompañan al texto pertenecen a Sergio Laboriel.


Referencias: