No puedo evitar mirar tus fotografías cada que me acuerdo de ti

Jueves, 30 de noviembre de 2017 11:35

|Gamaliel Garnica

Llevó toda la mañana tratando de escribir este poema, he borrado muchas palabras para que, con la intención de hacerte sentir querida, no terminen causando estragos de un pasado lindo o acaben hiriéndote como una bala perdida, y es tan perfecto eso, el estar como estamos, lejos de uno mismo para poder cerrarnos las heridas con todos nuestros besos, perdón, quiero decir con nuestros abrazos, o un solo abrazo que te diga que eres lo que más quise, quiero en esta vida…


Y es que seguir adelante se vuelve tan complicado cuando todo lo que pudimos ser queda detrás nuestro y tú te vas en un sueño y ojalá despiertes con todos tus deseos hechos realidad en la palma de tu mano. Lamento sinceramente no tener la fuerza de voluntad que tienes tú para poder abandonar los lugares lindos donde estuvimos, me resulta difícil dejar ir al amor de mi vida.



No puedo evitar mirar tus fotografías cada que me acuerdo de ti y ojalá pudiera adentrarme en cada una de ellas para ya no extrañarte tanto. Extraño esos ojos que me llenaron de galaxias cuantas veces quisimos, y que ahora con su indiferencia me están matando las estrellas de mi esperanza. Yo no puedo imaginarte lejos de mis dedos, que me duele dejarte ir porque sé que encontrarás a otro chico mucho mejor que yo y entonces me olvidarás, y tu olvido me parece el infierno y no quiero aprender a ser demonio.


Luego me acuerdo de tantas veces que peleábamos por malinterpretar palabras, ojalá se nos hubiera ocurrido inventar un idioma que sólo entendiéramos tú y yo, algo, un sonido, una llamada que me sirviera en este momento para poder traerte de vuelta, que yo no he dejado este mundo de poesía que juntos construimos, lo sigo recorriendo hasta el final para ver si puedo encontrarte al doblar la esquina, ahí donde se esconden los sueños en medio de suspiros, y se me va la vida encontrando los sueños que persigues, no he entendido, me ha costado aceptar que la realidad es un juego tremendo y maldito, al cual ya no quieres pertenecer.


Jamás pensé que tan solo un día sin ti, en tan solo un día este silencio maldito se volvería en un ruido insoportable que hace estallar mi corazón, he estado a punto de morir ayer a las 3 de la madrugada cuando vi tu mensaje, tu “te extraño” sincero que me hizo sentir tan mal por permitirte que te fueras.



Deberías saber que son pocas las noches que he dormido desde hace varios días, unas platicando contigo, hoy durmiendo casi cuando el sol salía, es el único modo que tengo de no verte, porque siempre apareces cuando cierro los ojos. Daría todo y cuanto tengo porque tu sonrisa se volviera a cruzar con mis ojos, pero no apareces, lo único que queda es tu perfume en cualquier habitación donde no estuvimos. Te dejo mi corazón, mi poesía, todo mi universo con su inestabilidad, todo mi cariño y protección, toda la sensación de saberte libre porque no estás a mi lado y ojalá lo entiendas algún día, solo quería protegerte de todo, pero de lo único que debía protegerte, era de mí.



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Las fotografías que acompañan al texto pertenecen a Jordan McGee.

REFERENCIAS:
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